El 3% de los contribuyentes con más ingresos dispara la recaudación del IRPF en Andorra
Las rentas superiores a 200.000 euros concentran buena parte del aumento de los ingresos fiscales
El crecimiento de la recaudación fiscal en Andorra se explica cada vez más por la actividad económica vinculada a los mayores volúmenes de capital. La inversión extranjera en el mercado inmobiliario, las empresas y las rentas más elevadas concentran buena parte del incremento de los ingresos públicos.
El ministro de Finanzas, Ramon Lladós, ha explicado que el aumento de la recaudación responde principalmente a tres factores. El primero es el crecimiento de los ingresos vinculados al mercado inmobiliario, especialmente a través del impuesto sobre la inversión extranjera en inmuebles, que ha recaudado casi un 40% más que el año anterior.
El sistema establece una tributación más elevada cuanto menos tiempo ha mantenido el propietario el inmueble, con una reducción progresiva del gravamen hasta el décimo año. En el caso de los no residentes, sin embargo, esta tributación se mantiene.
Las rentas superiores a 200.000 euros concentran el aumento del IRPF
El segundo factor que explica el incremento de la recaudación es el impuesto de sociedades. Durante 2025 se ha empezado a reflejar plenamente la modificación introducida al final de la anterior legislatura, que establece que todas las empresas deben tributar como mínimo por el 3% de sus beneficios.
Lladós ha explicado que esta modificación no implica necesariamente que las empresas acaben pagando más impuestos a largo plazo, sino que modifica la forma en que se distribuye la tributación en el tiempo y limita determinadas deducciones.
El tercer elemento es el aumento de la recaudación del IRPF, especialmente entre las rentas más elevadas. El ministro ha señalado que el incremento más importante procede de las personas con ingresos superiores a 200.000 euros anuales.
Este grupo representa aproximadamente el 3% de los contribuyentes que presentan el IRPF, pero concentra una parte especialmente relevante del aumento de la recaudación.
La evolución refleja el peso creciente de las rentas más altas dentro del sistema tributario andorrano. El aumento de los ingresos públicos no procede, por tanto, de una subida generalizada de los tipos impositivos, sino de una mayor capacidad recaudatoria sobre determinados perfiles económicos y actividades.
«No han subido los tipos impositivos de los principales impuestos», ha insistido el ministro, en referencia al IRPF, el impuesto de sociedades y el IGI.
El gasto público supera los 1.800 millones de euros
La mayor recaudación coincide con un volumen de gasto público que ha superado los 1.800 millones de euros. Esta cifra refleja los recursos destinados por las administraciones públicas al funcionamiento del Estado, la prestación de servicios públicos y las inversiones en infraestructuras.
En términos relativos, el gasto público representa alrededor del 37% del PIB de Andorra, una magnitud que muestra el peso del sector público en la economía del Principado.
El incremento de los ingresos fiscales permite así sostener un nivel de gasto público cada vez mayor, en un contexto de crecimiento de la actividad económica y de aumento de las necesidades de inversión y servicios.
Más recaudación y un mercado laboral cada vez más dependiente de los asalariados
La evolución de la recaudación coincide con un mercado laboral andorrano en el que la economía continúa dependiendo principalmente de los trabajadores por cuenta ajena.
El 93% de las autorizaciones de residencia y trabajo en vigor corresponden a personas que trabajan por cuenta ajena, frente al 7% de trabajadores por cuenta propia. En términos absolutos, hay aproximadamente 40.111 autorizaciones para asalariados y 3.095 para autónomos.
Por cada trabajador por cuenta propia hay, por tanto, aproximadamente doce trabajadores asalariados. El modelo laboral vinculado a la inmigración se basa principalmente en la contratación por parte de empresas, especialmente en sectores como los servicios, el comercio y la restauración.
Al mismo tiempo, la dificultad para acceder a una vivienda está modificando el patrón de llegada y permanencia de una parte de la mano de obra.
La vivienda empuja a más trabajadores a residir fuera de Andorra
El elevado precio de la vivienda y el coste de vida están provocando que cada vez más trabajadores opten por residir fuera de Andorra y desplazarse diariamente para trabajar en el Principado.
Esta evolución coincide con una reducción de las nuevas autorizaciones. Las autorizaciones iniciales han disminuido un 4,8%, mientras que los permisos de residencia han caído un 14,5%.
Sin embargo, el volumen total de permisos en vigor continúa creciendo y alcanza ya las 60.284 autorizaciones, un 2,4% más.
El contraste entre la evolución de la fiscalidad y la del mercado laboral muestra una transformación de la economía andorrana: el capital extranjero y las rentas más elevadas generan una parte creciente de la recaudación.
Por otro lado, el mercado laboral continúa dependiendo de una amplia mayoría de trabajadores asalariados y de una mano de obra extranjera que cada vez encuentra más dificultades para residir dentro del país.