Andorra estrena la nueva sala de intervencionismo que evitará 400 desplazamientos anuales al extranjero
En los primeros quince días de funcionamiento ya se ha atendido a 17 pacientes
El Hospital Nuestra Señora de Meritxell ha dado este martes un paso decisivo en la modernización de la asistencia sanitaria con la inauguración de la nueva sala de intervencionismo cardiovascular.
Concretamente se trata de una infraestructura que permitirá que cerca de 400 pacientes al año puedan ser tratados en el Principado sin necesidad de desplazarse a hospitales del extranjero.
El proyecto ha supuesto una inversión de 1,1 millones de euros por parte del Gobierno y refuerza el objetivo de ofrecer una sanidad más cercana, resolutiva y centrada en las necesidades de los ciudadanos.

El acto inaugural ha estado presidido por el jefe de Gobierno, Xavier Espot, acompañado por la ministra de Salud, Helena Mas; la secretaria de Estado de Salud, Cristina Pérez; y la directora general del Servicio Andorrano de Atención Sanitaria (SAAS), Meritxell Cosan.
Una cartera de servicios más amplia y menos desplazamientos
La puesta en funcionamiento de la nueva sala permitirá realizar en el país un amplio abanico de procedimientos cardiovasculares programados que hasta ahora obligaban a derivar a los pacientes a hospitales de referencia en el extranjero.
Entre las intervenciones que ya podrán llevarse a cabo figuran la implantación de marcapasos, la colocación de stents intracoronarios simples y otros procedimientos de hemodinámica y cardiología intervencionista. Las operaciones de mayor complejidad o las situaciones de urgencia seguirán derivándose a los hospitales especializados con los que Andorra mantiene acuerdos de colaboración.
La actividad del nuevo servicio ha comenzado con muy buen ritmo. En los primeros quince días de funcionamiento ya se ha atendido a 17 pacientes, una cifra que pone de manifiesto la necesidad de este nuevo recurso asistencial.
Las intervenciones serán realizadas por un equipo de especialistas de reconocido prestigio internacional, liderado por los doctores Josep Brugada y José Carballo, lo que garantiza una atención altamente especializada sin necesidad de salir del país.

Durante la inauguración, Xavier Espot destacó que esta nueva infraestructura representa "una muestra clara" de la voluntad del Gobierno de seguir ampliando la cartera de servicios del Hospital Nuestra Señora de Meritxell y de consolidar un modelo sanitario que sitúe al paciente en el centro de la atención.
El jefe del Ejecutivo también subrayó que esta inversión contribuirá a mejorar la calidad asistencial, reforzar la sostenibilidad del sistema sanitario y reducir las molestias que suponían los desplazamientos al extranjero tanto para los pacientes como para sus familias.
Una inversión de 1,1 millones para reforzar el sistema sanitario
La construcción y adecuación de la sala ha supuesto una inversión global de 1,1 millones de euros, financiada por el Gobierno a través del presupuesto del Ministerio de Territorio y Urbanismo.
Los trabajos han incluido la adecuación de los espacios, el refuerzo estructural necesario para instalar el equipamiento de alta tecnología y todas las instalaciones técnicas imprescindibles para su funcionamiento.
Paralelamente, el SAAS ha reforzado su plantilla con cinco nuevos profesionales sanitarios, que permitirán dar respuesta al incremento de la actividad asistencial derivada de la puesta en marcha del servicio.
La nueva unidad ocupa una superficie de 239 metros cuadrados y ha sido diseñada para garantizar un circuito asistencial seguro, eficiente y confortable.
Las instalaciones incluyen una sala de intervencionismo de 50 metros cuadrados equipada con tecnología de última generación, un área de reanimación de 57 metros cuadrados con capacidad para atender simultáneamente a cuatro pacientes, dos despachos médicos, una sala de control, una sala técnica, vestuarios para pacientes y profesionales, así como una sala de espera y otros espacios de apoyo.
Además de las intervenciones cardiovasculares, este nuevo equipamiento también permitirá realizar determinados procedimientos de cirugía vascular que ya se practicaban en el hospital, pero que a partir de ahora dispondrán de un espacio específico y de tecnología adaptada.
Con esta nueva infraestructura, Andorra refuerza su capacidad para ofrecer una asistencia sanitaria de alta calidad, reduciendo la dependencia de hospitales extranjeros y acercando a los ciudadanos tratamientos cada vez más especializados sin necesidad de salir del país.