VIDEO | “¿Cómo vemos estos precios de vivienda en Andorra y no hacemos nada?”
Un usuario de TikTok denuncia alquileres imposibles y la presión del mercado inmobiliario
Un usuario de TikTok ha compartido recientemente un vídeo denunciando el aumento de los precios de alquiler en Andorra. En el clip, aparece con una camiseta con el mensaje “A la mierda todo” y comenta con indignación un piso de 50 m² anunciado por 2.000 euros al mes.
¿Normalizando lo anormal?
“¿Cómo hemos llegado a normalizar estos precios? ¿Cómo vemos esto y no hacemos nada?”, se pregunta en el vídeo, agregando: “2026, quizás encontremos la solución. Quizás no me echen de mi propio país. Quizás sí. Por favor, hagan algo, no quiero marcharme de mi país”.
El crecimiento poblacional en Andorra es un factor clave: la población ha aumentado un 2,3 % en el último año, alcanzando los 88.941 habitantes, muy por encima del 1 % registrado en España, lo que genera presión sobre el mercado inmobiliario.
El vídeo ha generado numerosos comentarios y debates sobre la dificultad de acceder a viviendas asequibles, especialmente para jóvenes y familias con ingresos medios. Muchos residentes expresan su preocupación por la accesibilidad y la presión económica diaria.
Informe de la AGIA
El informe más reciente muestra que cuatro de cada diez pisos superan los 500.000 euros, mientras que solo un 7,5 % está por debajo de los 300.000 euros. La oferta se concentra en pisos grandes (100-150 m²) y escasean las viviendas más pequeñas y asequibles. Solo hay 18 viviendas por debajo de 200.000 euros y 405 entre 500.000 y un millón de euros.
El mercado del alquiler está en mínimos históricos, con apenas 165 pisos disponibles, representando menos del 10 % de la oferta total, lo que dispara los precios por metro cuadrado.
Andorra registra 25 compraventas por cada 1.000 habitantes al año, muy por encima de la media española, impulsadas por segundas residencias e interés internacional.
El experto Fabra propone fomentar pisos más pequeños y diferenciar fiscalmente entre compradores que residen en el país y quienes invierten, para mejorar la accesibilidad a la vivienda.