La victoria de España a Francia se hace sentir en las calles de Andorra con cláxones y banderas
El triunfo por 2 a 0 frente a Francia ha dejado imágenes de celebración espontánea en el centro de Andorra
La clasificación de la selección española para la final del Mundial, tras imponerse por 2 a 0 a Francia en las semifinales, se ha dejado notar este martes por la noche en las calles de Andorra.
Pocos minutos después del pitido final, varios vehículos comenzaron a recorrer las principales calles del país haciendo sonar los cláxones, mientras algunos aficionados lucían banderas de España desde las ventanillas de los coches o paseaban por el centro de Andorra la Vella celebrando el triunfo.
Las celebraciones, protagonizadas tanto por residentes como por algunos turistas que estos días se encuentran en el Principado, generaron un ambiente festivo en distintos puntos de la capital.
Especialmente en las avenidas más céntricas. Aunque la presencia de aficionados fue visible y los cláxones se dejaron escuchar durante varios minutos, la celebración transcurrió con total normalidad y sin incidentes destacables.
La victoria tuvo además un componente simbólico, ya que se produjo el mismo día de la Fiesta Nacional de Francia, el 14 de julio, una coincidencia que no pasó desapercibida entre los aficionados, teniendo en cuenta la histórica rivalidad deportiva entre ambas selecciones.
Sobre el césped, España fue claramente superior a Francia y selló su clasificación para la final del Mundial con una convincente victoria por 2-0.
Mikel Oyarzabal, de penalti en la primera mitad, abrió el marcador tras una acción provocada por Lamine Yamal, mientras que Pedro Porro sentenció el encuentro en el segundo tiempo tras una gran combinación con Dani Olmo, uno de los jugadores más destacados del partido.
El conjunto de Luis de la Fuente dominó el juego de principio a fin, neutralizó el potencial ofensivo francés y disputará la segunda final de un Mundial de su historia, dieciséis años después del título conquistado en Sudáfrica 2010.
La victòria té també un component simbòlic, ja que s'ha produït el mateix dia de la Festa Nacional de França, el 14 de juliol, una coincidència que no ha passat desapercebuda entre els aficionats, especialment tenint en compte la històrica rivalitat esportiva entre les dues seleccions.