La Creu Roja alerta de una “preocupación latente” por la descongelación de los alquileres en Andorra
Jordi Ribes advierte del aumento de la angustia por la vivienda en Andorra y rechaza señalar a los youtubers como responsables
El director general de la Creu Roja Andorrana, Jordi Ribes, ha advertido en declaraciones a La Veu Lliure del creciente malestar social ante el proyecto de ley del Gobierno que prevé la descongelación de los alquileres y una progresiva desintervención del mercado.
Según explica, esta inquietud se refleja de forma constante en la atención diaria que recibe la entidad, que actúa como uno de los primeros puntos de apoyo para muchas personas en situación de vulnerabilidad.
“Estamos preocupados y lo vemos en la gente que viene a vernos y en las consultas que nos hacen llegar”, señala Ribes, quien subraya que la preocupación es “latente”, especialmente entre las familias.
Crece la presión social por la crisis de la vivienda
Ribes recuerda que, aunque históricamente Andorra ha tenido precios de alquiler elevados, también existían salarios más altos que compensaban parcialmente esa situación, algo que ha cambiado en los últimos años.
“Una pareja con dos sueldos actualmente podría no llegar a fin de mes”, lamenta, poniendo el foco en la dificultad creciente para afrontar los gastos básicos, especialmente el alquiler.
Desde la entidad advierten de que cada vez más familias destinan la totalidad de sus ingresos al pago de la vivienda, lo que las obliga a recurrir a servicios sociales o a apoyo externo.
El incremento de la presión sobre el mercado de la vivienda también se traduce en un aumento de la demanda de ayuda, especialmente durante las temporadas de mayor actividad laboral, cuando los trabajadores temporales encuentran más dificultades para acceder a alojamiento.
Además, la entidad alerta del impacto social derivado de esta situación, incluyendo el aumento de la soledad no deseada entre personas mayores, provocado en parte por la salida de familias del país.
Ribes también ha querido matizar algunos discursos públicos sobre el origen de la crisis habitacional, rechazando atribuir responsabilidades a colectivos concretos.
“La culpa no es de los youtubers. A veces cargamos responsabilidades a quien no toca”, concluye, reclamando un debate más riguroso y estructural sobre el acceso a la vivienda.