Detenido con 28 kilos de resina de cannabis junto a la frontera con Andorra
El conductor, un hombre de unos 50 años que viajaba solo, no supo explicar el motivo de su desplazamiento
Un hombre de nacionalidad lituana ha sido detenido después de que los agentes de Aduanas franceses descubrieran más de 28 kilos de resina de cannabis ocultos en una furgoneta en las inmediaciones de la frontera con Andorra.
Los hechos ocurrieron el pasado 24 de junio a la altura de Porté-Puymorens, en el departamento de los Pirineos Orientales, a pocos kilómetros del Principado.
Según ha informado la Dirección Regional de Aduanas de Toulouse, los agentes de la brigada de Ax-les-Thermes sospecharon de una Fiat Ducato de color blanco y decidieron darle el alto para realizar una inspección.
El conductor, un hombre de unos 50 años que viajaba solo, no supo explicar el motivo de su desplazamiento. Además, tenía dificultades para comunicarse en francés, lo que aumentó las sospechas de los agentes.
El olor a gasolina escondía la droga
Durante el registro del vehículo, adaptado para el transporte de personas con movilidad reducida pero sin ningún otro ocupante, los agentes localizaron dos bolsas de deporte de las que salía un intenso olor a gasolina.
Los aduaneros conocen bien este método, ya que los traficantes utilizan con frecuencia este combustible para tratar de ocultar el olor de los estupefacientes. Al abrir las bolsas encontraron varios paquetes termosellados que contenían 28 kilos de resina de cannabis.
Además de la droga, los agentes intervinieron 945 euros en efectivo, una cantidad cuyo origen el conductor tampoco pudo justificar.
Condenado a prisión, multa de 84.000 euros y expulsión de Francia
El hombre fue detenido por un presunto delito de importación y transporte ilegal de sustancias estupefacientes, además de blanqueo aduanero. Posteriormente fue puesto a disposición de la Gendarmería de Bourg-Madame y juzgado por el Tribunal de Perpiñán mediante un procedimiento de comparecencia inmediata.
La sentencia le condena a 24 meses de prisión, de los cuales 12 meses son de cumplimiento efectivo y otros 12 quedan suspendidos, además de una prohibición de entrar en territorio francés durante diez años.
El tribunal también le ha impuesto una multa de 84.300 euros por el tráfico de estupefacientes, otra de 945 euros por el delito de blanqueo y ha decretado el decomiso de la furgoneta y del dinero intervenido.