Espot alerta de que las cartas para duplicar el alquiler en la calle Doctor Mitjavila no tendrán validez con la nueva ley
El cap de Govern ha remarcado que los incrementos de renta estarán limitados anualmente
El jefe de Gobierno, Xavier Espot, ha salido al paso de la polémica generada por los incrementos de alquiler propuestos en los edificios de la calle Doctor Mitjavila de Andorra la Vella, asegurando que estas medidas “son contrarias a lo que prevé la ley” que el Ejecutivo está a punto de aprobar.
En una publicación en redes sociales, Espot ha explicado que la futura normativa solo permitirá poner fin o renovar determinados contratos de alquiler en casos muy concretos: cuando se trate de contratos firmados en 2012 o antes, o bien cuando el precio esté situado en 6 euros por metro cuadrado o inferior.
Además, ha remarcado que los incrementos de renta estarán limitados anualmente, independientemente de si se produce o no un cambio de inquilino.
Cartas sin efecto
El jefe de Gobierno ha sido contundente al afirmar que, una vez la ley entre en vigor, “las cartas que se hayan recibido en sentido contrario no tendrán ningún efecto”, en referencia directa a las notificaciones enviadas recientemente a los vecinos de los edificios afectados, en las que se les planteaba la opción de pagar casi el doble del alquiler o abandonar la vivienda en 2027.
Este posicionamiento llega en un momento de gran preocupación entre los residentes, muchos de los cuales han denunciado sentirse presionados ante una situación que consideran injusta y abusiva.
Las declaraciones de Espot podrían aportar cierto alivio a los afectados, aunque siguen a la espera de la aprobación definitiva del nuevo marco legal.
La controversia en torno al caso de Mitjavila se ha convertido en un símbolo de la tensión existente en el mercado de la vivienda en el Principado, marcado por el aumento de los precios y la creciente dificultad para acceder a un alquiler asequible.
Unas 25 familias que viven en dos edificios recibieron hace unas semanas notificaciones de los propietarios en las que se les informa de que no se renovarán sus contratos de alquiler cuando estos finalicen.
Las cartas, enviadas a principios de abril, han generado inquietud entre los inquilinos, que temen tanto tener que abandonar sus viviendas como posibles subidas importantes de precio si acaban firmando nuevos contratos.