La inmigración requerida por los sectores tradicionales provocan buena parte de la presión sobre la vivienda en Andorra
El Gobierno apuesta por los sectores de alto valor añadido para reducir la presión sobre la vivienda y los servicios
El jefe de Gobierno de Andorra, Xavier Espot, ha defendido el modelo de fiscalidad competitiva del país y ha advertido de que la inmigración vinculada a los sectores tradicionales contribuye de forma significativa a la presión sobre la vivienda y los servicios públicos.
Durante la primera intervención del Debate de Orientación Política, Espot aseguró que Andorra debe decidir no solo si quiere seguir creciendo, sino también cómo crecer y a qué ritmo, apostando por un desarrollo sostenible que permita preservar el equilibrio entre la economía, la cohesión social y el territorio.
La recaudación aumenta sin subir impuestos
Espot destacó que Andorra mantiene uno de los sistemas fiscales más competitivos de su entorno, con un impuesto de sociedades y un IRPF con un tipo máximo del 10%, además de un IGI general del 4,5%.
Espot atribueix a la immigració requerida pels sectors tradicionals bona part de la pressió sobre l’habitatge i els serveis públics d'Andorra
Asimismo, recordó que el único impuesto creado durante la presente legislatura ha sido el que grava la inversión extranjera inmobiliaria, una medida destinada a frenar las dinámicas especulativas y cuyo impacto recae principalmente sobre los no residentes.
El jefe del Ejecutivo también puso en valor el incremento de los ingresos tributarios. Según explicó, entre los presupuestos de 2024 y 2027, la recaudación por impuestos directos crecerá un 94%, impulsada principalmente por el aumento del impuesto de sociedades.
En este sentido, subrayó que este crecimiento de los ingresos públicos no responde a una subida de impuestos, sino al fortalecimiento de una economía que calificó de más sólida, diversificada y dinámica.
Vivienda, crecimiento demográfico y cambio de modelo
Espot reconoció que el acceso a la vivienda constituye actualmente uno de los principales retos de Andorra, una situación agravada por la falta histórica de planificación y el rápido crecimiento demográfico experimentado en los últimos años.
Según explicó, problemas como la escasez de vivienda asequible, la presión sobre la sanidad o las dificultades de movilidad forman parte de una misma realidad derivada del modelo de crecimiento.
Para afrontar estos desafíos, el Gobierno ha impulsado medidas como la regulación de la inversión inmobiliaria, la reducción de las viviendas de uso turístico y la incorporación del concepto de capacidad de carga del territorio para planificar el desarrollo futuro del país.
Finalmente, Espot destacó que, aunque la población asalariada ha alcanzado máximos históricos, muchos sectores tradicionales mantienen cifras similares a las de hace dos décadas.
Finalmente, defendió la necesidad de orientar el crecimiento hacia sectores de alto valor añadido, capaces de generar mayor riqueza con una menor presión sobre la vivienda, los servicios públicos y el territorio.