El FMI alerta de la baja productividad, la vivienda y el envejecimiento como principales retos de Andorra
Un nuevo informe destaca el crecimiento económico de Andorra y alerta sobre los retos demográficos y sanitarios
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado este lunes el informe final de la consulta del Artículo IV de 2026, en el que analiza la evolución de la economía andorrana durante 2025 y sus perspectivas a medio y largo plazo.
El organismo internacional subraya el buen comportamiento de la economía del país, con un crecimiento estimado del 3,9% en 2025, por encima de las previsiones iniciales.
Según el informe, este avance se ha visto impulsado principalmente por el turismo y el sector financiero, aunque también se observa una evolución positiva en otros sectores.
El mercado laboral se mantiene próximo al pleno empleo y la inflación ha tendido a moderarse, con un IPC del 2,7% a finales de 2025.
Perspectivas de crecimiento y desafíos estructurales
De cara a los próximos años, el FMI prevé una moderación del crecimiento, situándolo en torno al 2,1% en 2026. El organismo apunta a una estabilización del turismo, una menor contribución de algunos sectores y un crecimiento más sostenido de la construcción.
El informe también identifica varios retos estructurales, entre ellos la baja productividad en sectores tradicionales, las dificultades de acceso a la vivienda y el envejecimiento de la población.
Este último factor, advierte, tendrá un impacto creciente en el gasto público, especialmente en pensiones y sanidad, y podría requerir ajustes en el futuro.
Presión sobre el sistema sanitario y recomendaciones
En el ámbito sanitario, el FMI destaca la eficiencia del sistema y sus buenos resultados en términos de acceso y calidad, aunque señala un aumento progresivo de los costes, vinculado al envejecimiento y al incremento de tratamientos especializados.
Las proyecciones del organismo sitúan el gasto sanitario en el 6% del PIB en 2025, con un aumento hasta el 6,8% en 2030 y el 7,4% en 2035.
Ante este escenario, el FMI recomienda avanzar en medidas de eficiencia, especialmente en la gestión del gasto hospitalario y farmacéutico, reforzar la atención primaria y mejorar la gestión de enfermedades crónicas. También sugiere optimizar recursos en prestaciones como bajas laborales e invalideces.
Por último, el informe destaca la importancia de la cooperación internacional y del proceso de integración con la Unión Europea como elementos que podrían favorecer la diversificación económica y la estabilidad financiera, aunque también implica ciertos costes de adaptación.