La futura zona económica de Organyà atrae el interés de empresas andorranas del transporte y la construcción
El proyecto identifica los primeros sectores con potencial para instalar actividad ante las limitaciones de espacio en Andorra
La futura zona económica especial de Organyà empieza a despertar el interés del tejido empresarial andorrano. Los primeros contactos mantenidos con empresas del Principado han permitido identificar oportunidades especialmente relevantes para los sectores del transporte y la construcción.
Así como para determinadas pequeñas industrias productivas que buscan espacio para crecer fuera de las fronteras andorranas.
Así lo explicó la embajadora para la cooperación transfronteriza, Noëlia Souque, durante la presentación del libro La cooperación transfronteriza en la Europa del siglo XXI en la Universidad de Andorra.
Según detalló, las primeras conversaciones con representantes empresariales han servido para detectar qué sectores podrían beneficiarse más de un proyecto que todavía se encuentra en una fase inicial de desarrollo.
Transporte, construcción e industria, los sectores con más potencial
“Hemos identificado algún sector específico, obviamente el sector del transporte, pero también el sector de la construcción”, señaló Souque.
La embajadora también apuntó que podría existir interés por parte de empresas vinculadas a actividades industriales o a productos de alto valor añadido que actualmente se encuentran limitadas por la falta de espacio disponible en el Principado.
Precisamente, una de las principales fortalezas de la futura zona económica sería ofrecer una alternativa a aquellas compañías que necesitan instalaciones de mayor tamaño para desarrollar su actividad.
La escasez de suelo industrial y las particularidades geográficas de Andorra dificultan la implantación de nuevas naves o centros de producción, una situación que podría llevar a algunas empresas a establecer parte de sus operaciones en Organyà.
Pese al interés detectado, Souque quiso remarcar que el proyecto se encuentra todavía en una fase “muy preliminar”. Por el momento, los trabajos se han centrado en identificar los sectores potencialmente interesados y en definir las bases sobre las que deberá construirse la futura zona económica.
Andorra y Cataluña trabajan en el marco fiscal del proyecto
Paralelamente, Andorra y la Generalitat de Cataluña trabajan conjuntamente a través de un grupo específico encargado de analizar los distintos aspectos técnicos de la iniciativa. Entre las cuestiones que se estudian figura también el marco fiscal que debería acompañar el desarrollo de la futura zona económica.
En este sentido, la embajadora reveló que ya se ha elaborado una propuesta fiscal inicial con la participación de empresas andorranas.
El documento servirá como punto de partida para las futuras negociaciones con las autoridades catalanas y para definir unas condiciones que hagan atractiva la implantación empresarial en el nuevo espacio económico.
A pesar de los avances registrados, Souque evitó fijar plazos para la materialización del proyecto. Recordó que se trata de una iniciativa de largo recorrido que requerirá la coordinación de numerosas administraciones y que deberá encajar dentro de los marcos normativos y competenciales existentes, especialmente en ámbitos sensibles como la fiscalidad.
“Por el momento estamos empezando el trabajo bilateral”, resumió la embajadora, quien insistió en que el proyecto se encuentra todavía en una etapa inicial, aunque ya empieza a generar expectativas entre sectores empresariales que ven en Organyà una oportunidad de crecimiento que actualmente no pueden encontrar dentro del territorio andorrano.