Informe anual de Andorra Banking: la banca andorrana consolida su fortaleza en 2025 con 176 millones de beneficio
Uno de los indicadores más destacados es el fuerte incremento de los recursos gestionados de clientes
El sector bancario andorrano ha cerrado 2025 con resultados sólidos en un contexto internacional marcado por la incertidumbre económica y la normalización de los tipos de interés.
Según el Informe Anual 2025 de Andorra Banking, las entidades del país han registrado un beneficio agregado de 176 millones de euros, un 1% más que el año anterior, lo que confirma la resiliencia del modelo financiero del Principado.
Tal como avanzó La Veu Lliure, uno de los indicadores más destacados es el fuerte incremento de los recursos gestionados de clientes, que han alcanzado los 113.248 millones de euros, un 21% más que en 2024. Este crecimiento, junto con el aumento de los depósitos (+6%), evidencia la confianza en la plaza financiera andorrana y su capacidad para atraer capital internacional.
El presidente de Andorra Banking, Lluís Alsina, ha subrayado que “la banca andorrana no solo resiste, sino que crece y se transforma”, calificando el año como un periodo de consolidación y evolución hacia un modelo más diversificado y preparado para los retos futuros.
Un modelo rentable y solvente
La rentabilidad del sector se mantiene en niveles destacados, con un ROE del 9,5%, mientras que los indicadores de solvencia continúan por encima de los estándares europeos. La ratio CET1 se sitúa en el 17,16% y la de liquidez (LCR) alcanza el 257%, muy por encima de los mínimos exigidos. Además, la morosidad se mantiene controlada en torno al 2%.
Estos datos consolidan el modelo bancario andorrano como un sistema equilibrado, basado en la complementariedad entre banca comercial, privada, corporativa, fondos de inversión y seguros.
Impulso al crédito y a la economía
El sector ha seguido desempeñando un papel clave en la economía del país. El crédito concedido en Andorra ha crecido un 10%, hasta los 5.562 millones de euros, con un fuerte dinamismo en el segmento hipotecario y empresarial. De hecho, la financiación hipotecaria se ha duplicado, impulsada por el aumento de las operaciones y del valor medio de los préstamos.
Este crecimiento se enmarca en una economía andorrana que ha mantenido una expansión moderada de entre el 2,5% y el 3%, con pleno empleo, inflación controlada (2,7%) y unas finanzas públicas sólidas, con superávit y una deuda en torno al 30% del PIB.
Proyección internacional y reputación
La banca andorrana continúa reforzando su presencia global, con actividad en 11 países y cerca de 3.000 profesionales. Además, el país se ha situado como el séptimo con menor riesgo de blanqueo de capitales del mundo según el Basel AML Index 2025, lo que refuerza su credibilidad internacional.
Digitalización y retos de futuro
El sector destina más del 5% de los beneficios a la transformación digital, con el objetivo de mejorar la eficiencia y la experiencia del cliente. No obstante, Alsina ha remarcado la importancia de mantener el componente humano como elemento diferencial.