JuntsXLaSeu critica el "efecto llamada" de la regularización masiva de inmigrantes de Sánchez y Podemos
La medida se enmarca en la estrategia de Sánchez para reforzar el bloque de gobernabilidad
El portavoz de JuntsXLaSeu, Jordi Fàbrega, ha expresado un posicionamiento claramente crítico con la decisión del Gobierno español de impulsar una regularización extraordinaria de más de medio millón de inmigrantes, acordada con Podemos y que se aprobará mediante Real Decreto, sin pasar por el Congreso de los Diputados.
En declaraciones públicas, Fàbrega ha defendido que Cataluña necesita mano de obra inmigrante, especialmente para cubrir las necesidades de muchos sectores empresariales, pero ha advertido de que esta realidad no puede derivar en una política migratoria “sin control”. “No puede ser un coladero donde todo el mundo pueda venir sin ningún tipo de regulación”, ha afirmado.
“No es bueno ni para los servicios ni para los propios inmigrantes”
El portavoz de JuntsXLaSeu ha subrayado que una inmigración no regulada colapsa los servicios públicos y, al mismo tiempo, condena a muchas personas migrantes a situaciones de precariedad y marginalidad.
“Si vienen aquí es porque debemos ofrecerles oportunidades reales y una vida digna, no para que malvivan como ya ocurre en muchos puntos de Cataluña y de España”, ha remarcado.
Fàbrega ha alertado de que las regularizaciones masivas generan un claro efecto llamada, recordando que experiencias similares en el pasado han transmitido el mensaje de que “en España, tarde o temprano, acabas obteniendo los papeles”.
Según el dirigente, esta dinámica no beneficia ni al Estado ni a Cataluña, y puede agravar la presión migratoria en territorios como el Alt Urgell, donde ya se están empezando a notar las consecuencias.
Críticas directas a Podemos y al Gobierno español
Uno de los puntos más contundentes de las declaraciones ha sido la crítica a Podemos, a quien Fàbrega acusa de decidir las políticas migratorias catalanas desde Madrid sin conocer la realidad del territorio. “Es uno de los partidos de izquierda más alejados de la realidad catalana”, ha afirmado, recordando que fue precisamente Podemos quien bloqueó el traspaso de las competencias en inmigración a Cataluña.
Para JuntsXLaSeu, la solución pasa por ceder a la Generalitat las competencias en inmigración, de modo que Cataluña pueda decidir a quién acoge, en qué condiciones y con qué recursos.
“Acogeremos a aquellos que necesitemos y a quienes podamos garantizar una vida digna, pero no de la manera en que se está haciendo ahora”, ha insistido.
El Gobierno defiende la regularización como una cuestión de derechos
La medida acordada entre el PSOE y Podemos se enmarca en la estrategia del presidente Pedro Sánchez para reforzar el bloque de gobernabilidad tras la pérdida de confianza de sus socios parlamentarios debido a diversos escándalos que han afectado al partido y al Ejecutivo.
Desde Podemos, la secretaria política Irene Montero ha defendido el acuerdo con un mensaje claro: “Garantizar papeles es garantizar derechos”. Montero avanzó el pacto en un mitin en Madrid, tras meses de negociaciones, y confirmó que el decreto se inspirará en la regularización impulsada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2005, tal como había reclamado la formación morada el pasado mes de septiembre.
Podemos acorda amb el PSOE la regulació massiva de ciutadans estrangers en situació irregular. Estimen que se’n beneficiaran 500.000 persones. pic.twitter.com/sDI1AE6Mnz
— La Veu Lliure (@laveulliure) January 26, 2026
Un debate abierto sobre el modelo migratorio
Las declaraciones de Jordi Fàbrega vuelven a situar en el centro del debate la gestión de la inmigración en Cataluña, el reparto de competencias entre administraciones y el impacto real de las regularizaciones masivas tanto en los servicios públicos como en la cohesión social del territorio.
Para JuntsXLaSeu, el debate no es si hay que acoger o no, sino cómo, cuándo y con qué recursos, reclamando que estas decisiones se tomen desde Cataluña y no desde los despachos de Madrid.