La CIA, acusada de “envenenar el cielo” por antiguos documentos sobre control climático
Robert F. Kennedy Jr. promete investigar un supuesto programa oculto
La reaparición de documentos desclasificados de la CIA ha vuelto a encender la polémica sobre la posible manipulación del clima por parte de Estados Unidos. Los archivos, fechados en 1965 y publicados en 2003, detallan planes para modificar patrones meteorológicos mediante aviones y cohetes.
Aunque los documentos no especifican los compuestos utilizados, sí evidencian un aumento significativo de la financiación para estos programas, considerados estratégicos en plena Guerra Fría.
Entre los documentos figura una carta del presidente Lyndon B. Johnson, quien respaldaba estas iniciativas. Ya en 1962 había afirmado en un discurso: “Quien controle el clima, controlará el mundo”.
Proyectos reales: de huracanes a la guerra de Vietnam
Los registros históricos confirman la existencia de programas como el Project Stormfury, destinado a debilitar huracanes mediante la dispersión de yoduro de plata.
Posteriormente, el Project Popeye fue utilizado durante la guerra de Vietnam con el objetivo de prolongar la temporada de monzones, dificultando las rutas de suministro del enemigo.
En este contexto, documentos posteriores revelaron el uso de sustancias como el yoduro de plomo, un compuesto potencialmente tóxico para la salud humana.
Teorías de conspiración y acusaciones actuales
La difusión de estos archivos ha alimentado las teorías de los llamados “chemtrails”, según las cuales aviones comerciales y militares liberarían productos químicos en la atmósfera con fines ocultos.

En este contexto, Robert F. Kennedy Jr. ha asegurado que investigará estas prácticas. El actual secretario de Salud ha afirmado que ciertos materiales tóxicos podrían haber sido utilizados y ha prometido “llegar hasta el final”.
Algunos investigadores independientes sostienen que estas sustancias incluirían metales como aluminio, bario o estroncio, así como nanopartículas dispersadas a gran escala.
La respuesta científica
Sin embargo, la comunidad científica rechaza mayoritariamente estas teorías. Los expertos explican que las estelas visibles de los aviones, conocidas como “contrails”, son simplemente vapor de agua congelado a gran altitud.
Las autoridades estadounidenses han defendido que los programas de modificación meteorológica han tenido fines limitados, como reducir la intensidad de tormentas o provocar lluvias en zonas afectadas por sequías.