Las violaciones en Andorra se triplican respecto a 2017
Durante 2025 la tendencia se redujo. Se registraron 15 violaciones, ocho menos que en 2024
La evolución de los casos de violación en Andorra ha experimentado importantes variaciones durante los últimos años. Aunque los datos más recientes muestran una reducción respecto al máximo registrado en 2024, las cifras continúan situándose claramente por encima de las que se contabilizaban hace menos de una década.
El Consell endurece las penas
El debate sobre la seguridad y los delitos contra la libertad sexual ha ganado protagonismo en los últimos meses, especialmente después de que el Consell General acordara endurecer las penas mínimas para el delito de violación en el marco de la reforma del Código Penal.
La modificación elevará la pena mínima de prisión de tres a cuatro años. Cuando la víctima sea menor de edad, la condena prevista pasará a situarse entre los siete y los quince años de cárcel.
Del mínimo de 2017-2018 al máximo de 2024
Los datos disponibles muestran un incremento notable respecto a los primeros registros de la serie. Durante el año judicial 2017-2018 se instruyeron cinco causas por violación, una cifra que aumentó hasta 13 entre 2018 y 2019, más del doble en solo un año.
Tras el descenso registrado durante la pandemia, los datos de la Fiscalía sitúan el número de violaciones en 15 casos durante 2023. La cifra continuó creciendo hasta alcanzar las 23 violaciones en 2024, el registro más elevado de los últimos años y un incremento superior al 50 % respecto al ejercicio anterior.
Durante 2025 la tendencia se redujo. Se registraron 15 violaciones, ocho menos que en 2024, lo que representa un descenso de aproximadamente el 35 %. Pese a esta bajada, el número de casos sigue siendo tres veces superior al registrado durante el año judicial 2017-2018.
| Año judicial / Año | Casos de violación |
|---|---|
| 2017-2018 | 5 |
| 2018-2019 | 13 |
| 2019-2020 | 1 |
| 2020-2021 | 18 |
| 2021-2022 | 8 |
| 2023 | 15 |
| 2024 | 23 |
| 2025 | 15 |
La evolución evidencia que, más allá de las oscilaciones anuales, las cifras actuales continúan muy por encima de las registradas al inicio de la serie estadística.
De hecho,durante el curso judicial 2013-2014 se registraron cinco casos de violación, lo que supuso un incremento del 66,67 % respecto al periodo 2012-2013. Aunque se trata de cifras reducidas en comparación con las actuales, este aumento ya evidenciaba una tendencia de crecimiento en este tipo de delitos que, con altibajos a lo largo de los años, acabaría intensificándose en la década siguiente.
Un debate político que va más allá de las cifras
El aumento de los delitos sexuales también ha sido objeto de debate político. En las últimas semanas, el Gobierno ha respondido a diversas publicaciones y mensajes difundidos en redes sociales que relacionaban el incremento de determinados delitoscon el crecimiento poblacional.
Especialmente, asegurando que estas afirmaciones son "fake news" impulsadas por sectores de la extrema derecha y defendiendo que los datos deben analizarse con rigor y sin extraer conclusiones simplistas.
El Ejecutivo sostiene que las estadísticas oficiales no permiten establecer una relación directa entre la nacionalidad de los autores de los delitos y la evolución de los casos de violación, al tiempo que reclama evitar interpretaciones que puedan alimentar la desinformación.
Paralelamente, el Gobierno defiende que la reforma del Código Penal y el endurecimiento de las penas forman parte de una estrategia más amplia para reforzar la protección de las víctimas y adaptar la legislación a la realidad actual.
Mientras tanto, los datos de la Fiscalía seguirán marcando la evolución de unos delitos que, pese al descenso registrado en 2025, continúan situándose por encima de los niveles de hace unos años.