La voluntad de algunos propietarios de maximizar la rentabilidad mediante los empresarios inmigrantes encarece la vivienda en Andorra
El Raonador quiso matizar que no todos los propietarios actúan de la misma forma
El Raonador del Ciudadano, Xavier Cañada, situó este miércoles la vivienda como una de las principales preocupaciones sociales durante su comparecencia en el Consell General, donde analizó el último informe de la institución.
En materia de vivienda, aseguró que el encarecimiento de los precios responde a varios factores y explicó que uno de ellos es el cambio de comportamiento de muchos propietarios a la hora de fijar los alquileres.
Tal y como recogió RTVA, Cañada afirmó que "se ha roto una norma no escrita" por la que tradicionalmente los propietarios cobraban un alquiler sin llevar el precio al máximo que permitía el mercado.
En este sentido, explicó que la inversión extranjera responde a una lógica económica orientada a obtener la máxima rentabilidad, pero subrayó que muchos inversores y propietarios nacionales también tienden a actuar del mismo modo, especialmente cuando se producen cambios generacionales en la titularidad de los inmuebles.
"Se ha roto una norma no escrita en la que los propietarios cobraban un alquiler, pero no iban al máximo. La inversión extranjera tiene una dimensión económica, lo que hace es ir al máximo y muchos inversores nacionales, propietarios, también tienden a ir al máximo. Esto se agrava cuando hay un cambio generacional"
No obstante, el Raonador quiso matizar que no todos los propietarios actúan de la misma forma y destacó que algunos han acudido a la institución para pedir asesoramiento con el objetivo de mantener una buena relación con sus inquilinos.
"Hay propietarios impecables que han venido a pedirnos consejo para no perjudicar a los inquilinos", añadió.
La pérdida del trato directo entre propietarios e inquilinos
Durante su intervención, Cañada también señaló que la creciente presencia de intermediarios en el mercado del alquiler ha contribuido a cambiar la relación entre propietarios e inquilinos.
Según explicó, muchos propietarios ya no conocen personalmente a quienes viven en sus viviendas, una situación que, a su juicio, ha favorecido decisiones como no renovar contratos de personas que llevaban décadas residiendo en el mismo inmueble.
Asimismo, lamentó la pérdida del sentido de comunidad y defendió la necesidad de recuperar valores como la generosidad y la responsabilidad social para afrontar la crisis de la vivienda.
También pide más flexibilidad en el reagrupamiento familiar
Más allá de la vivienda, el Raonador se refirió a la modificación de la Ley de Inmigración y consideró que habría sido conveniente establecer un régimen transitorio para facilitar la adaptación de las familias a los nuevos requisitos del reagrupamiento familiar.
En este sentido, recomendó una aplicación individualizada de la normativa que priorice el interés superior del menor y evite interpretaciones excesivamente restrictivas de la ley.