Sánchez reitera el “no a la guerra” tras la declaración de Trump de romper relaciones comerciales con España
Sánchez ha resumido la postura del Ejecutivo en cuatro palabras: “no a la guerra”
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este miércoles para fijar la posición oficial de España ante la escalada internacional vinculada al conflicto con Irán, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara su intención de dejar de comerciar con España.
Sánchez ha sido contundente y ha resumido la postura del Ejecutivo en cuatro palabras: “no a la guerra”. El jefe del Ejecutivo ha subrayado que la posición del Gobierno es “clara y consistente” y que responde a la misma línea que España ha mantenido en conflictos recientes como Ucrania o Gaza.
“En primer lugar, no a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a los más indefensos, a la población civil. En segundo lugar, no a asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de conflictos, de bombas. Y finalmente, no a repetir los errores del pasado”, ha afirmado.
Rechazo al régimen iraní pero también a la vía militar
El presidente español ha querido separar explícitamente el rechazo al régimen de los ayatolás del apoyo a una intervención armada. “La pregunta no es si estamos o no a favor de los ayatolás. Nadie lo está. Tampoco el pueblo español ni el Gobierno de España. La pregunta es si estamos del lado de la legalidad internacional y, por tanto, de la paz”, ha remarcado.
Pedro Sánchez diu que Espanya està “amb qui ha d’estar” després de les declaracions de Trump sobre vetar Espanya comercialment pic.twitter.com/pYJz863YpG
— La Veu Lliure (@laveulliure) March 4, 2026
“La pregunta no és si estem amb els aiatol·làs, sinó si defensem la legalitat internacional” pic.twitter.com/uxjVsv10cT
— La Veu Lliure (@laveulliure) March 4, 2026
Las declaraciones se producen en un momento de tensión diplomática entre Washington y Madrid, después de que Trump anunciara represalias comerciales contra España por su negativa a respaldar determinadas acciones militares.
En resumen, el Ejecutivo español reafirma así su apuesta por el multilateralismo y por la defensa estricta de la legalidad internacional como marco para resolver los conflictos internacionales.