Sánchez afirma que Extremadura es la región más segura de España y la que tiene menos población extranjera
El objetivo de Sánchez era cuestionar los discursos de la derecha, especialmente los de Vox
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró este martes que Extremadura es "la región más segura de España" y la que cuenta con el menor porcentaje de población extranjera del país.
Lo hizo durante la presentación del Plan de Integración y Ciudadanía, con el que el Ejecutivo pretende reforzar las políticas de integración de la población migrante.
Sánchez utilizó el caso de Extremadura para criticar los discursos que, a su juicio, vinculan inmigración y delincuencia. En este sentido, reprochó a determinadas formaciones políticas haber convertido ambas cuestiones en uno de los ejes de su campaña electoral pese a que, según afirmó, los datos no respaldan ese relato.
Críticas a quienes "alimentan el miedo"
Durante su intervención, el presidente señaló que Extremadura, con alrededor de un 4% de población extranjera, es también la comunidad autónoma más segura del país y una de las que registra los precios de la vivienda más bajos, tanto para la compra como para el alquiler.
Sánchez: “Extremadura es la comunidad con menos población extranjera de España, apenas un 4%, también es la más segura y la que más barata tiene la vivienda tanto para la compra, como para el alquiler” pic.twitter.com/wqbpqXrbud
— Wall Street Wolverine (@wallstwolverine) June 30, 2026
Según Sánchez, algunas fuerzas políticas han utilizado la inmigración y la delincuencia como argumento electoral "no porque lo dijeran los datos, sino porque necesitaban construir su relato".
No obstante, sus declaraciones generaron debate al relacionar en la misma afirmación la baja presencia de población extranjera y los niveles de seguridad de la comunidad autónoma.
Un plan dotado con 500 millones de euros
Durante el acto, el jefe del Ejecutivo anunció una inversión de 500 millones de euros para desarrollar el nuevo Plan de Integración y Ciudadanía, que se articula en cuatro grandes ejes: la ordenación de los flujos migratorios, el reconocimiento del trabajo de las personas migrantes, la integración como compromiso recíproco y el acceso efectivo a la ciudadanía.
Asimismo, defendió el proceso extraordinario de regularización impulsado por el Gobierno, que ha recibido más de 1,3 millones de solicitudes, y advirtió de que, sin inmigración, España podría perder un 19% de su PIB en 2050 y un 22% en 2075.
En este sentido, Sánchez afirmó que la inmigración es un elemento clave para sostener el crecimiento económico y el mercado laboral, y advirtió de que, sin la aportación de la población migrante, miles de empresas, explotaciones agrícolas y centros educativos se verían afectados en las próximas décadas.