Los eurodiputados de izquierda lideran el apoyo al Acuerdo de Asociación con Andorra
Este avance a nivel europeo contrasta con la situación interna en el Principado
El próximo 12 de febrero, el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo votará el informe sobre el Acuerdo de Asociación entre Andorra y la Unión Europea, elaborado por la Comisión de Asuntos Exteriores (AFET).
El texto llega al hemiciclo tras haber sido aprobado en comisión con 56 votos a favor, 5 en contra y 3 abstenciones, de un total de 64 votos emitidos, un resultado que anticipa una aprobación clara en el pleno.
PSOE y Unidas Podemos, juntos por el acuerdo
La mayoría de los votos favorables provienen de los grupos de izquierda europea, con un papel especialmente relevante de los eurodiputados españoles. PSOE y Unidas Podemos han sido actores clave, asumiendo un liderazgo visible en la defensa y promoción política del acuerdo dentro del Parlamento Europeo.
Destaca la figura de la eurodiputada Laura Ballarín, una de las principales defensoras tanto del Acuerdo de Asociación como de una regulación más estricta del entorno digital. La catalana defiende la prohibición del uso de redes sociales por menores de edad y la imposición de sanciones a los directivos de las grandes empresas tecnológicas.
La eurodiputada del PSC ha reiterado en varias ocasiones su apoyo al acuerdo y, tras la conclusión del informe en la AFET, publicó un vídeo celebrando que Andorra y la Unión Europea están “más cerca que nunca” de culminar el proceso.
¿Y el referéndum para cuándo?
Este avance europeo contrasta con la situación interna en Andorra. El Gobierno del Principado se comprometió a convocar un referéndum sobre el acuerdo, consulta que, de momento, no tiene fecha y que parece haber quedado en un segundo plano. Aunque el Ejecutivo ha señalado que convocaría la consulta tras la firma, la oposición interpreta este movimiento como antidemocrático.
Paralelamente, San Marino presiona para cerrar definitivamente el acuerdo trilateral, mientras que la Comisión Europea sigue de cerca el procedimiento parlamentario como un elemento de presión sobre el Consejo de la UE. La mayoría parlamentaria andorrana mantiene una posición prudente, sin mostrar un rechazo claro.
La consellera Berna Coma solicitó campañas informativas dirigidas a la ciudadanía, aunque el Ejecutivo prevé destinar 1,2 millones de euros a acciones divulgativas.
De hecho, los partidarios del “sí” han impulsado varias iniciativas, como: un estand institucional en la Feria de Andorra la Vella, toda la comunicación institucional, una IA para resolver dudas, la Guía Desinforma’t, y actos informativos en todas las parroquias, entre otros.
Por ello, una de las críticas recurrentes es la falta de una campaña estructurada del “no”, lo que, según sus detractores, dificulta un debate equilibrado.
Los supuestos ultras
En el debate europeo también ha destacado el eurodiputado alemán Alexander Sell, de AfD, habitualmente catalogado como ultraderecha, aunque varios actores parlamentarios lo consideran uno de los diputados que más ha trabajado y estudiado el dossier del acuerdo.
Sell advierte que Andorra no solo perdería margen de soberanía, sino que estaría obligada a alinearse progresivamente con la política exterior de la UE, como ya ha ocurrido en cuestiones como Ucrania, Palestina o la aplicación de sanciones a Rusia.
Además, alerta que se trata de un acuerdo dinámico, que tenderá a crecer con el tiempo, obligando al Principado a incorporar continuamente directivas y normativas comunitarias.
Con la votación del 12 de febrero, el Acuerdo de Asociación entra en una fase clave, con un apoyo mayoritario asegurado en la Eurocámara, mientras que en Andorra continúan abiertos los interrogantes políticos y el debate social sobre un texto que podría marcar un punto de inflexión en la relación del país con la Unión Europea.