El Gobierno dice que sin inmigración, el 30% de la población tendrá más de 65 años en 2040
Las divergencias entre socialdemócratas y demócratas dificultan el consenso en la reforma de las pensiones
El debate sobre la reforma del sistema de pensiones vuelve a generar tensiones entre los principales grupos políticos andorranos, tras las declaraciones realizadas durante el desayuno de trabajo organizado por la Empresa Familiar Andorrana, con el ministro de Finanzas, Ramon Lladós, como invitado.
Según recoge RTVA, el Partido Socialdemócrata (PS) considera muy difícil alcanzar un acuerdo sólido sobre una reforma integral del sistema.
El PS rechaza el modelo de capitalización
Durante el acto, el presidente suplente del grupo socialdemócrata, Pere Baró, mostró un rechazo claro a la propuesta impulsada por los Demócrates, que apuesta por un sistema de capitalización de pensiones en el que cada persona aporte a su propia jubilación.
Baró señaló que, mientras este enfoque se asocie a una mayor privatización del modelo, el PS no ve posible avanzar hacia una reforma profunda con consenso.
¿Se ha llegado tarde?
Por su parte, el presidente del grupo parlamentario demócrata, Jordi Jordana, indicó que si no se encuentran puntos mínimos de consenso, cada partido deberá presentar su propia propuesta de cambio.
Jordana también remarcó que el debate sobre pensiones es un asunto que debería haberse abordado con mayor antelación. El ministro de Finanzas, presente en la jornada, alertó sobre la evolución demográfica del país: sin inmigración, hacia 2040 aproximadamente el 30% de la población tendrá 65 años o más.
Este escenario presiona el sistema actual y evidencia la necesidad de ideas concretas para asegurar la sostenibilidad futura de las pensiones.