Andorra equipara las exigencias entre taxis y VTC con una nueva credencial obligatoria de conductor profesional
El Gobierno defiende que la medida permitirá profesionalizar el sector y modernizar el transporte de viajeros en el país
El Gobierno de Andorra ha anunciado una reforma del marco regulador del transporte de viajeros con el objetivo de unificar las condiciones de formación y capacitación entre los servicios de taxi y los vehículos de transporte con conductor (VTC), mediante la creación de una nueva credencial obligatoria de conductor profesional.
La medida fue presentada por el secretario de Estado de Transición Energética, Transportes y Movilidad, David Forné, quien explicó que hasta ahora existían diferencias importantes entre ambos sectores.
Mientras que los taxistas ya debían superar una prueba específica de capacitación profesional, los conductores de VTC únicamente necesitaban disponer del permiso de conducción de categoría B2, sin la obligación de realizar un examen equivalente.
Una acreditación obligatoria para todo el sector
Con el nuevo reglamento, el Ejecutivo establece una equiparación total de los requisitos profesionales para ambos colectivos.
Según detalló Forné, los profesionales del taxi ya cumplen con gran parte de estas exigencias, mientras que los conductores de VTC dispondrán de un plazo aproximado de seis meses para obtener la nueva acreditación.
Desde el Gobierno consideran que esta iniciativa permitirá:
- Elevar la calidad del servicio
- Reforzar la seguridad del usuario
- Homogeneizar la formación del sector
- Garantizar estándares comunes en todos los servicios
Una aplicación móvil para centralizar el servicio
La reforma también incluye una modernización tecnológica del sistema, con la puesta en marcha de una nueva aplicación móvil que permitirá gestionar el servicio de taxi a través de una plataforma digital unificada.
Además, el Ejecutivo impulsará la creación de una central única de reservas, que integrará a un sector del taxi que hasta ahora funcionaba de manera fragmentada.
Según el Gobierno, esta centralización permitirá:
- una mejor coordinación de los vehículos
- reducir tiempos de espera
- optimizar rutas
- mejorar la experiencia del usuario
Más rentabilidad y mayor presencia de taxis en las calles
Otra de las novedades anunciadas es la flexibilización del modelo operativo del taxi, para permitir que un mismo vehículo pueda trabajar más horas mediante la participación de distintos conductores profesionales.
Con esta medida, el Ejecutivo prevé situar la flota en circulación entre 120 y 130 taxis, con el objetivo de reforzar la cobertura del servicio tanto en el ámbito urbano como interurbano.
Forné señaló que esta ampliación busca mejorar la respuesta ante la demanda creciente de movilidad en el Principado y reforzar el papel del transporte público dentro del país.
Competencia con las VTC sin excluir a ningún actor
El responsable de Transportes subrayó que la reforma también pretende mantener una competencia equilibrada con el sector de las VTC, al que el Gobierno sigue considerando un actor complementario dentro del sistema de movilidad nacional.
Actualmente, Andorra mantiene una ratio cercana a 0,77 VTC por cada taxi, una cifra que el Ejecutivo considera próxima al equilibrio deseado entre ambos modelos.
El Gobierno enmarca esta reforma dentro de una estrategia más amplia para modernizar el sistema de movilidad del país, adaptarlo a las nuevas necesidades de los ciudadanos y ofrecer un servicio más eficiente.