Catalunya descarta el tranvía del Pirineo, pero mantiene el proyecto entre la Seu y Andorra
La Generalitat apuesta por nuevos corredores tranviarios, pero reduce el peso del proyecto en zonas de baja demanda
El Govern de Catalunya estudia ampliar el modelo de tranvía territorial más allá del área metropolitana de Barcelona y contempla nuevos corredores que podrían llegar hasta el Bages, las comarcas gerundenses e incluso el Pirineo, con especial atención a la conexión entre la Seu d'Urgell y Andorra.
El plan se enmarca en una estrategia de transformación del transporte público para adaptarlo al crecimiento demográfico de diversas zonas del territorio.
Según el Departament de Territori, el aumento de población en estas comarcas podría justificar la viabilidad económica y social de estas nuevas infraestructuras, aunque no sin debate técnico.
Entre los proyectos en estudio destaca el Tramvalira, una propuesta que prevé unir la Seu d’Urgell con Andorra mediante un sistema de transporte sostenible.
El trazado, de unos quince kilómetros, busca dar respuesta a los graves problemas de congestión de la carretera N-145, por la que circulan diariamente hasta 20.000 vehículos.
Las primeras estimaciones apuntan a que este eje podría convertirse en una alternativa real al vehículo privado, mejorando de forma significativa la movilidad transfronteriza, especialmente en un contexto de crecimiento del tráfico laboral y turístico.
El Pirineo, entre la ambición y la viabilidad
En el caso del Pirineo, el Govern ha decidido por ahora descartar una conexión tranviaria completa entre la Seu d’Urgell y Puigcerdà.
Las razones principales son la baja densidad de población y el elevado coste de una infraestructura compleja en un entorno orográfico difícil.
Sin embargo, la conexión con Andorra se mantiene como una opción estratégica a largo plazo. Fuentes del sector señalan que el proyecto podría tener un alto retorno social si se confirma el crecimiento de la movilidad entre la frontera y el centro del Principado.
El Govern defiende que este nuevo modelo de tranvías territoriales responde a una “nueva Catalunya de los ocho millones”, donde la movilidad sostenible y la reducción del coche privado son elementos clave de planificación.
Aun así, diversos informes advierten que muchos de estos proyectos requerirán inversiones elevadas y que, en algunos casos, alternativas como el autobús de tránsito rápido podrían ser más eficientes a corto plazo.
En paralelo, otros corredores siguen avanzando, como el del Bages, con reutilización de antiguas vías ferroviarias, o el de las comarcas gerundenses, donde se estudia una conexión entre Girona y Banyoles.
El proyecto del TramCamp, en el Camp de Tarragona, será el primero en materializarse como tranvía territorial, con previsión de entrada en funcionamiento en 2029, actuando como proyecto piloto para futuras expansiones en el territorio catalán.