Liechtenstein resiste convertir el aborto en un derecho como Andorra
Andorra continúa adelante con su compromiso de reformar el Código Penal para despenalizar el aborto
Liechtenstein vuelve a situarse en el centro del debate europeo sobre el aborto. Una nueva iniciativa ciudadana busca legalizar la interrupción voluntaria del embarazo durante las primeras doce semanas de gestación, pero el príncipe heredero Alois ya ha advertido que está dispuesto a vetar la reforma incluso si es aprobada en referéndum.
La propuesta, denominada «Solución de Plazo para Liechtenstein», plantea un modelo similar al de Suiza, donde el aborto está permitido durante las primeras doce semanas.
Sus promotores sostienen que el país debe alinearse con los estándares europeos predominantes y reconocer lo que consideran un derecho de las mujeres.
Actualmente, Liechtenstein mantiene una de las legislaciones más restrictivas de Europa en materia de aborto. Esta situación lo ha situado, junto a otros pequeños estados de tradición católica como Andorra y Mónaco, bajo presión para adaptar su normativa a los cambios legislativos de gran parte del continente.
El papel del príncipe heredero
El príncipe heredero Alois ha reiterado esta semana su oposición a la iniciativa, alegando que no garantiza adecuadamente «el bien jurídico fundamental de la protección de la vida». Su postura destaca en un contexto europeo en el que pocos dirigentes cuestionan abiertamente las políticas favorables a la despenalización del aborto.
Liechtenstein conserva además una particularidad institucional poco común en Europa: el jefe del Estado puede ejercer derecho de veto sobre determinadas decisiones políticas. Alois ya ha anunciado que utilizaría esta facultad si la reforma prospera.
No es la primera vez que el país afronta esta cuestión. En 2011, la ciudadanía ya votó una iniciativa prácticamente idéntica para permitir el aborto libre hasta la semana 12.
En aquella ocasión, el príncipe heredero también amenazó con vetarla. Finalmente, la propuesta fue rechazada por el 52,3% de los votantes.
Quince años después, el debate reaparece en un contexto europeo aún más polarizado en torno a los derechos reproductivos y la protección de la vida prenatal.
Andorra mantiene su compromiso con la despenalización del aborto pese a las presiones
Andorra continúa adelante con su compromiso de reformar el Código Penal para despenalizar el aborto, pese a las recientes declaraciones del pontífice Papa León XIV en defensa de “la vida en todas sus fases”.
El ministro portavoz, Guillem Casal, afirmó que las palabras del pontífice no suponen ninguna sorpresa para el Gobierno, ya que reflejan la doctrina histórica de la Iglesia católica. Recordó además que estos principios están vinculados al marco constitucional andorrano, que contempla la protección de la vida en sus diferentes etapas.
Casal subrayó que el Ejecutivo trabaja para encontrar una fórmula que permita avanzar en la reforma sin alterar la arquitectura institucional del país: “En ningún momento nos hemos planteado una solución fuera del marco constitucional”.
Un proceso legislativo aún sin fecha
El Gobierno insiste en que continúa trabajando en la modificación del Código Penal, aunque el proyecto aún no tiene fecha concreta de entrada en el Parlamento. El Ejecutivo mantiene su voluntad política de llevarlo adelante, pero dentro de un equilibrio institucional cuidadosamente diseñado.