“Hay que mirar más allá de las elecciones para asegurar la sostenibilidad de las pensiones en Andorra”
El académico Jordi Martínez alerta sobre la necesidad de consenso
La reforma del sistema de pensiones ha centrado la actualidad política en Andorra esta semana. Aunque los trabajos en la comisión avanzan de manera irregular, los expertos coinciden en la necesidad de abordar los cambios con consenso político y una perspectiva de largo plazo.
Según explica a RTVA Jordi Martínez, director de Educación Financiera del Institut d’Estudis Financers, “es importante que haya consenso, que los políticos sean capaces de mirar 10, 15, 20 años hacia adelante y no solo en función de las próximas elecciones, porque se trata de acuerdos que afectarán a todos los cotizantes y jubilados futuros”.
El sistema actual andorrano, basado principalmente en un modelo de reparto, enfrenta presiones derivadas del envejecimiento de la población y del aumento de pensionistas.
Para garantizar su sostenibilidad, se propone la introducción de un segundo pilar de capitalización individual, que permita a los trabajadores, con el apoyo de las empresas y la gestión pública, acumular un fondo propio que complemente la pensión pública.
Referencia al modelo suizo
Las autoridades buscan un modelo similar al de Suiza, que combina tres pilares: público, profesional y privado. Esta fórmula diversifica riesgos y asegura que los jubilados perciban aproximadamente el 60% de su salario previo. En Suiza, la contribución obligatoria de los trabajadores es del 12,8%, equilibrando reparto y capitalización.
Medidas paramétricas y datos recientes
Además del segundo pilar, se estudian medidas como el aumento de cotizaciones, la extensión progresiva de la edad de jubilación y la definición de topes máximos y mínimos de pensiones.
Según datos de la CASS, los ingresos por cotizaciones han crecido un 7,8%, mientras que los gastos en pensiones contributivas han aumentado un 12,6%.
El número de pensionistas de jubilación ha subido un 4,8%, alcanzando los 16.319, mientras que la tasa de dependencia se mantiene en 2,97 cotizantes por cada pensionista.
Representantes de Demòcrates per Andorra y Andorra Endavant destacan que el objetivo es avanzar hacia un sistema equilibrado, donde cada trabajador tenga una cuenta individual, pero manteniendo mecanismos de solidaridad que eviten desigualdades.
Martínez insiste en que “es imprescindible que las decisiones se tomen con consenso y visión estratégica a largo plazo, para garantizar que el sistema siga siendo sostenible para las futuras generaciones”.