Villarejo se ampara en la imputación en Andorra para evitar declarar en el juicio de los Pujol
En la querella andorrana, Higini Cierco y Joan Pau Miquel aseguran haber recibido coacciones de Martín-Blas
El comisario jubilado del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) José Manuel Villarejo se negó este martes en la Audiencia Nacional a ratificar que investigó al expresidente Jordi Pujol y a empresarios catalanes vinculados, como los Sumarroca, durante la denominada operación Catalunya, pese a la existencia de informes y grabaciones que así lo acreditan.
Según fuentes judiciales, Villarejo alegó que la familia Pujol lo denunció en Andorra, en un caso reactivado por la Fiscalía andorrana que se desarrolla en paralelo al proceso abierto en España, que incluye al entonces presidente Mariano Rajoy.
Ante la insistencia del presidente del tribunal, José Ricardo de Prada, para que respondiera con seriedad, Villarejo mantuvo su negativa, afirmando sentirse “coaccionado por el tribunal”.
Controversias y actitud del testigo
Durante el interrogatorio, el excomisario adoptó un tono provocador y rebajó la validez de sus propias notas informativas como agente de inteligencia. Cuando se le preguntó por Vicky Álvarez, expareja de Pujol Jr., Villarejo respondió con comentarios inapropiados sobre su relación con “muchas mujeres”, generando el reproche del tribunal.
El fiscal de Anticorrupción, Fernando Bermejo, también manifestó su queja por el modo en que se desarrollaba el interrogatorio, dada la relación del testigo con otros casos investigados.
Información a la justicia andorrana
En noviembre pasado, Villarejo declaró ante la jueza de Andorra que el Gobierno de Rajoy había sido responsable de la operación destinada a intervenir la Banca Privada de Andorra (BPA). Según la querella andorrana, los titulares de BPA y del Banco de Madrid denunciaron coacciones de policías españoles para facilitar información sobre los Pujol, información que acabó publicada por El Mundo el 7 de julio de 2014, y que días después llevó al reconocimiento público de fondos no declarados en Andorra por parte de la familia Pujol.
Responsabilidades en la “policía patriótica”
Previamente, Eugenio Pino, entonces Director Adjunto Operativo (DAO) de la policía española, negó haber ordenado investigar a los Pujol Ferrusola o a empresarios vinculados al independentismo catalán, asegurando que fue el comisario Marcelino Martín-Blas quien recibió un papel con datos bancarios de los Pujol y lo derivó a una unidad investigadora. Martín-Blas, a su vez, afirmó que Pino le pidió que recogiera información de Joan Pau Miquel, entonces CEO de la BPA, en un hotel de Madrid, aunque describió que los documentos eran antiguos y que él los rompió.
Villarejo, sin embargo, sugirió que podría haber sido Martín-Blas quien obtuvo los datos, contradiciendo la versión oficial de la policía.
Querella en Andorra y coacciones denunciadas
En la querella andorrana, Higini Cierco y Joan Pau Miquel aseguran haber recibido coacciones de Martín-Blas y del inspector jefe Celestino Barroso, quienes, según la denuncia, les presionaron para facilitar datos de los Pujol y otros políticos como Artur Mas y Oriol Junqueras, bajo la amenaza de intervenir el banco, hecho que coincidió con la nota del Tesoro estadounidense (FINCen) sobre blanqueo de capitales contra la BPA, retirada posteriormente.
Además, la querella se amplió contra los comisarios Bonifacio Díez Sevillano y Barroso, también citados como testigos en el juicio de los Pujol. Durante el interrogatorio, la defensa insistió en conocer si los datos bancarios de los Pujol se obtuvieron tras una boda en Madrid, lo que los testigos negaron, dejando en evidencia la falta de claridad sobre el origen de la información publicada.