Una ‘youtuber’ analiza la regulación de Onlyfans en Andorra y alerta del aumento del “proxenetismo digital"
El debate sobre la regulación de plataformas de contenido por suscripción vuelve al foco político
El debate sobre la prostitución digital y la actividad económica vinculada a plataformas de contenido por suscripción vuelve a situarse en el centro de la agenda política en Andorra, tras las advertencias lanzadas por diversas expertas sobre el crecimiento de este fenómeno y su impacto social.
La creadora de contenido e investigadora Carmen López ha analizado la regulación de plataformas como OnlyFans y sostiene que su expansión se ha convertido en “una epidemia” que afecta directamente a los modelos de relación social y laboral. Según su visión, bajo una aparente legalidad se ha consolidado un sistema que denomina “proxenetismo digital”, un fenómeno que la nueva legislación pretende abordar.
Un sector con ingresos desiguales y riesgos de explotación
Las conclusiones del informe apuntan a una fuerte desigualdad dentro del sector. Según los datos expuestos, solo un 1% de los creadores de contenido en plataformas como OnlyFans consigue ingresos elevados, mientras que la gran mayoría obtiene rendimientos muy reducidos, en muchos casos entre 100 y 180 euros mensuales.
El estudio también pone el foco en el papel de algunas agencias intermediarias, que podrían captar a jóvenes creadoras con promesas de rentabilidad elevada, aplicando comisiones altas y generando situaciones de dependencia económica.
Además, el análisis señala que el atractivo fiscal del 10% de IRPF habría contribuido en el pasado a la llegada de creadoras al país, un factor que ahora se ve afectado por el endurecimiento del marco normativo.
Nueva legislación: IA, consentimiento y protección de menores
En paralelo, el Gobierno andorrano trabaja en una reforma legal orientada a adaptar el marco jurídico al entorno digital actual. Entre las principales novedades destaca la penalización de la creación y difusión de imágenes sexuales generadas con inteligencia artificial sin consentimiento.
La normativa también prevé sanciones para los usuarios que soliciten contenido sexual remunerado creado mediante estas tecnologías, así como un control más estricto de plataformas digitales con presencia de menores, como TikTok, con el objetivo de reforzar la protección de los menores de 16 años.