Diez años después del fin del secreto bancario, Andorra busca con la UE un nuevo modelo económico
El 46,4% de los andorranos encuestados asegura que votaría en contra
Diez años después del final del secreto bancario, Andorra afronta uno de los mayores cambios de modelo económico de su historia reciente. El país ha ido abandonando durante la última década buena parte del sistema que durante años lo identificó internacionalmente por su secreto bancario y su fiscalidad diferenciada.
Ahora, el Govern de Xavier Espot presenta el acuerdo de asociación con la Unión Europea como una oportunidad para diversificar la economía, abrir nuevos mercados y reducir la dependencia de sectores tradicionales como el turismo y el comercio. Sin embargo, el proyecto continúa lejos de generar consenso entre la población.
La última encuesta de Andorra Recerca i Innovació sitúa el ‘no’ en el 46,4%, frente al 33,5% del ‘sí’. El rechazo continúa siendo, por tanto, la opción mayoritaria ante un eventual referéndum.
Un acuerdo que va mucho más allá de abrir el mercado europeo
El discurso oficial pone el foco en las oportunidades que tendrán las empresas andorranas para acceder al mercado interior europeo. Sin embargo, esa apertura implica también una profunda adaptación del país a las reglas comunitarias.
El acuerdo establece que Andorra participará en el mercado interior bajo unas condiciones de competencia comunes y con la aplicación de normativa europea en los ámbitos cubiertos por el pacto.
El propio Parlamento Europeo describe el acuerdo como un paso hacia una integración económica y política más profunda. El texto incorpora además 25 anexos técnicos para cada uno de los protocolos de los estados asociados, con los actos legislativos de la Unión Europea que entran dentro de su ámbito de aplicación.
Para Andorra, el reto es especialmente relevante por las dimensiones del país y de su economía. Las empresas andorranas tendrán que competir dentro de un mercado europeo de enormes dimensiones y bajo unas reglas comunes que llevan décadas desarrollándose.
Al mismo tiempo, el Principado deberá incorporar progresivamente buena parte del acervo comunitario que afecta a los sectores incluidos en el acuerdo. La documentación europea subraya que la participación en el mercado interior estará vinculada al cumplimiento continuado de las normas y principios que lo regulan.
Más integración también significa más obligaciones
El acuerdo no se limita a cuestiones comerciales. El texto contempla la participación en las cuatro libertades del mercado interior europeo: libre circulación de personas, bienes, servicios y capitales.
Andorra mantendrá determinadas medidas transitorias y mecanismos específicos vinculados a sus reducidas dimensiones, pero el objetivo final es integrar al Principado en un espacio económico mucho más amplio.
En materia financiera, además, el acceso al mercado interior no será inmediato ni automático. Estará condicionado a la adopción efectiva de la normativa europea, a la evaluación de los marcos reguladores y de supervisión andorranos y al cumplimiento de los requisitos establecidos por la UE.
En este ámbito, el proceso podrá desarrollarse durante un periodo de hasta 15 años.
El ‘no’ continúa por delante del ‘sí’
Este escenario contrasta con el discurso más optimista sobre el acuerdo. Aunque el apoyo ha aumentado respecto a la anterior consulta, pasando del 24% a alrededor del 33,5%, el 46,4% de los encuestados asegura que votaría en contra si el referéndum se celebrase actualmente.
Además, el 45,7% considera negativa la aproximación de Andorra a Europa, frente al 31,7% que la valora positivamente.
La encuesta también evidencia un importante déficit de información. Más del 65% de los encuestados se considera poco o nada informado sobre el texto final negociado.
Así, mientras el Govern defiende que el acuerdo puede permitir a Andorra superar la dependencia tradicional del turismo, el comercio y otras actividades vinculadas al modelo económico anterior, el debate interno continúa centrado en qué tendrá que ceder el Principado a cambio de acceder al mercado europeo.
Diez años después del final del secreto bancario
La transformación económica de Andorra no es nueva. Durante la última década, el Principado ha ido abandonando buena parte del modelo que durante años lo identificó internacionalmente con el secreto bancario y una fiscalidad diferenciada.
El acuerdo con la UE plantea ahora un nuevo salto: pasar de una relación basada principalmente en la unión aduanera y distintos acuerdos sectoriales a una integración mucho más amplia en el mercado interior europeo.
El Consejo de la UE dio luz verde al texto el 16 de julio de 2026, después de que el Coreper determinara que se trata de un acuerdo de naturaleza mixta, lo que implica la participación de los 27 estados miembros en el proceso de firma y ratificación.
El siguiente gran capítulo se jugará ahora en Andorra. El acuerdo deberá superar el referéndum previsto en el Principado antes de poder culminar el proceso de ratificación.
Diez años después del fin del secreto bancario, Andorra se encuentra así ante una nueva disyuntiva: profundizar su integración económica con Europa para buscar un nuevo modelo de crecimiento o mantener una mayor autonomía frente a las reglas del mercado comunitario.