Massachusetts elimina el límite de 6 meses para el aborto
Maura Healey firma la ley y defiende que las decisiones sobre abortos en fases avanzadas deben quedar en manos de las mujeres
La gobernadora demócrata de Massachusetts, Maura Healey, ha firmado una ley que elimina el límite gestacional de 24 semanas para el aborto, ampliando el margen de actuación de los profesionales sanitarios en las fases avanzadas del embarazo. Según informa Fox News, Massachusetts se convierte así en el décimo estado de Estados Unidos que elimina los límites gestacionales para el aborto.
La nueva legislación, denominada Prioritizing Patient Access to Care Act, concede a los profesionales sanitarios una mayor discreción para determinar si se practica un aborto en una etapa avanzada del embarazo, sin las sanciones legales que contemplaba anteriormente la normativa estatal.
La gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, promulga una ley que elimina el límite general de 24 semanas para el aborto en el estado. pic.twitter.com/hvhgMfBGYA
— Wall Street Wolverine (@wallstwolverine) August 11, 2026
Healey ha defendido que el objetivo de la reforma es garantizar que las mujeres y familias que afrontan complicaciones médicas durante las últimas etapas del embarazo puedan acceder al procedimiento en Massachusetts sin tener que desplazarse a otro estado.
Entre los supuestos mencionados por la gobernadora figuran complicaciones para la salud de la madre y diagnósticos considerados incompatibles con la vida.
Durante la firma de la ley, Healey afirmó que las decisiones sanitarias deben corresponder a «las mujeres, las familias y sus médicos, no a los políticos».
La gobernadora también se comprometió a mantener el aborto «seguro, legal y accesible» en Massachusetts mientras permanezca en el cargo.
Massachusetts se suma a otros estados
La nueva norma entrará en vigor 90 días después de su aprobación. Hasta ahora, Massachusetts establecía generalmente un límite de 24 semanas para los abortos, aunque contemplaba determinadas excepciones.
Con la nueva legislación, el estado se suma a Alaska, Colorado, Maryland, Michigan, Minnesota, Nueva Jersey, Nuevo México, Oregón y Vermont, además del Distrito de Columbia, territorios que han eliminado los límites gestacionales generales para el aborto, según Fox News.
In Massachusetts, women and their families shouldn't have to cross state lines for abortion care doctors can provide in our state.
Today, I signed a law so they won't have to.
Real freedom means health care decisions belong to women and their doctors. Not their government. pic.twitter.com/QrIrBYcD4x— Governor Maura Healey (@MassGovernor) August 10, 2026
La gobernadora ha presentado la reforma como una protección frente a posibles cambios a nivel federal y ha defendido que los estados deben asumir un papel protagonista en la regulación del aborto tras la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos que anuló Roe v. Wade.
Healey ha asegurado que Massachusetts continuará garantizando el acceso al aborto independientemente de las decisiones que puedan adoptar el presidente Donald Trump, los republicanos en el Congreso o el Tribunal Supremo.
Críticas de los grupos provida
La decisión también ha provocado críticas entre las organizaciones contrarias al aborto. Marjorie Dannenfelser, presidenta de SBA Pro-Life America, ha condenado la nueva legislación y ha reclamado que se establezcan protecciones federales para los niños no nacidos.
Dannenfelser ha criticado especialmente la posibilidad de practicar abortos en fases avanzadas del embarazo y ha advertido de que la eliminación de límites estatales podría incrementar este tipo de procedimientos.
La organización también sostiene que Estados Unidos se encuentra entre un reducido grupo de países que permiten el aborto en cualquier momento del embarazo bajo determinadas circunstancias. Según los datos citados por Fox News, entre los países mencionados se encuentran Australia, Canadá, China, Guinea-Bisáu, México, Corea del Sur y Vietnam.
La reforma de Massachusetts vuelve a situar así el aborto en el centro de la batalla política estadounidense, con los estados gobernados por demócratas ampliando las protecciones mientras los sectores conservadores reclaman una regulación federal que establezca mayores límites a los procedimientos realizados en fases avanzadas del embarazo.