Petro apunta a los jefes del narcotráfico en Dubái, Madrid y Miami
Trump califica el encuentro de “muy positivo”
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se reunió este martes en la Casa Blanca con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en lo que se considera el primer intento serio de reabrir puentes diplomáticos tras meses de tensiones entre ambos países.
Durante el encuentro, Petro aseguró que “la primera línea del narcotráfico no vive en Colombia. Vive en Dubai, Madrid y Miami. Ellos son los jefes de los jefes. Le di sus nombres al presidente Trump”, destacando su preocupación por la expansión internacional de los cárteles de droga.
El presidente colombiano Petro tras reunirse con Trump:
“La primera línea del narcotráfico no vive en Colombia. Vive en Dubai, Madrid y Miami. Ellos son los jefes de los jefes. Le di sus nombres al presidente Trump”.
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Una reunión que marca un nuevo comienzo
Trump calificó la reunión de “muy positiva”: “Él y yo no éramos precisamente los mejores amigos, pero nos hemos entendido muy bien. Estamos trabajando en varios temas, incluidas las sanciones”, declaró desde el Despacho Oval.
Por su parte, Petro describió el encuentro como optimista y respetuoso, con un tono distendido. “Fue un encuentro sin humillaciones. Él me dijo ‘I like you’. No entiendo mucho inglés, pero me comprometo a aprenderlo más adelante”, ironizó.
Además, explicó que solicitó a Estados Unidos la desclasificación de documentos sobre hechos históricos sangrientos en Colombia.
Narcotráfico y cooperación fronteriza
El presidente colombiano mostró mapas, datos y vídeos de la destrucción de cultivos ilegales y alertó sobre el movimiento de los narcos hacia la frontera con Ecuador. Petro remarcó que, en su opinión, las sanciones impuestas por EE. UU. no son racionales, y que comparte con Trump la visión de encontrar soluciones más efectivas.
Contexto geopolítico complejo
Esta reunión se produce en un contexto geopolítico complejo, con Washington aplicando una nueva versión de la Doctrina Monroe, tensiones arancelarias y presión sobre gobiernos vecinos como Cuba y Venezuela.
También llega después de que Estados Unidos suspendiera toda su ayuda a Colombia, que bajo la administración de Biden rondaba los 750 millones de dólares, citando el aumento de la producción de cocaína y la gestión del narcotráfico por parte del gobierno colombiano.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró en octubre que la producción de cocaína en Colombia ha alcanzado los niveles más altos en décadas y que el gobierno de Petro ha permitido el crecimiento de los cárteles. El objetivo de las sanciones era proteger a los ciudadanos estadounidenses y dejar claro que no tolerarán el tráfico de drogas.