Cal Piedro de Ransol, más cerca de convertirse en patrimonio protegido de Andorra
El Govern inicia los trámites para proteger una de las casas tradicionales mejor conservadas del país
El Gobierno de Andorra ha dado un nuevo paso para reforzar la protección de su patrimonio histórico y cultural. El Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, a través del Departamento de Patrimonio Cultural, ha iniciado los expedientes para incluir Cal Piedro de Ransol en el Inventario General del Patrimonio Cultural.
Concretamente, con el objetivo de declarar Bienes Muebles de Interés Cultural los fragmentos de pintura mural El beso de Judas y La flagelación, procedentes de la iglesia de Sant Esteve de Andorra la Vella.
La iniciativa busca garantizar la conservación de dos de los elementos patrimoniales más valiosos del Principado y preservar su legado para las futuras generaciones.
Cal Piedro, una joya de la arquitectura tradicional andorrana
Situada en Ransol, en la parroquia de Canillo, Cal Piedro está considerada una de las casas tradicionales mejor conservadas de Andorra.
De hecho, construida, probablemente, entre finales del siglo XVIII y el primer tercio del siglo XIX, conserva prácticamente intacta tanto su estructura exterior como la distribución original de sus espacios interiores.
El conjunto está formado por la vivienda principal, una era con dependencias agrícolas y dos pozos situados en su entorno inmediato.
Todo ello constituye un ejemplo excepcional de la arquitectura vernácula andorrana y de la forma de vida de las antiguas explotaciones agrícolas del país.
No obstante, actualmente está deshabitada, la casa mantiene espacios originales como la cocina, los dormitorios, los graneros, la bodega, el horno y el obrador, además de un taller de carpintería y una pequeña herrería, elementos poco habituales que incrementan su valor histórico y etnológico.

A ello se suma la conservación de gran parte del mobiliario original y de numerosos bienes muebles, que convierten a Cal Piedro en un auténtico testimonio de la historia social, económica y cultural de Andorra.
Las pinturas medievales de Sant Esteve también serán protegidas
Paralelamente, el Ejecutivo ha iniciado el procedimiento para declarar Bienes Muebles de Interés Cultural los fragmentos de pintura mural El beso de Judas y La flagelación, procedentes de la iglesia de Sant Esteve de Andorra la Vella.
Las obras fueron adquiridas por el Ministerio de Cultura en julio de 2024 con el objetivo de recuperar una parte esencial del patrimonio artístico del país.
Estos fragmentos poseen un valor excepcional porque constituyen un testimonio único de la sociedad andorrana medieval y forman parte de un conjunto pictórico de estilo 1200, considerado una referencia para el estudio del arte medieval europeo. Además, mantienen un vínculo inseparable con la iglesia de Sant Esteve, declarada previamente Bien de Interés Cultural.
Un nuevo impulso para conservar el patrimonio de Andorra
En resumen, con la apertura de estos expedientes, el Gobierno reafirma su compromiso con la protección y conservación del patrimonio cultural andorrano, impulsando la preservación tanto de uno de los mejores ejemplos de arquitectura tradicional del país como de dos obras de gran relevancia histórica y artística.
Tal y como establece la normativa vigente, ambos expedientes permanecerán un mes en información pública, periodo durante el cual podrán presentarse las alegaciones que se consideren oportunas antes de que la protección sea definitiva.