Muere Sergi Mas, referente del arte y la cultura andorrana, a los 95 años
Nacido en Barcelona en 1930, Mas llegó a Andorra a finales de los años cincuenta
El escultor, artesano y creador multidisciplinar Sergi Mas ha fallecido este lunes a los 95 años, tras un período en que su salud se había visto progresivamente afectada. Nacido en Barcelona en 1930, Mas llegó a Andorra a finales de los años cincuenta y se convirtió en una figura esencial para comprender la evolución artística y cultural del país.
El 1957 llegó al Principado para colaborar con el artista Bonaventura Naudí en la talla de Sant Cristòfol, en la Rabassa. Esa estancia, que inicialmente iba a ser temporal, marcó un punto de inflexión en su vida.
Mas decidió establecerse definitivamente en Andorra y abrir su taller en Aixovall, desde donde desarrolló una trayectoria prolífica que abarca escultura, cerámica, muralismo, grabado, ilustración e incluso escritura.
Durante aquellos años de profunda transformación del país —con la llegada del turismo, la modernización económica y la preservación de una fuerte identidad rural—, Mas se convirtió en uno de los principales puentes entre tradición y modernidad.
Un legado imborrable en la cultura y el arte andorrano
Sus obras son hoy visibles en diversos puntos del territorio, tanto en espacios públicos como en edificios religiosos e instituciones. Junto a artistas como Josep Viladomat y Francesc Galobardes, es considerado uno de los creadores más destacados de la segunda mitad del siglo XX.
Entre sus aportaciones más emblemáticas destaca la reproducción de la Mare de Déu de Meritxell tras el incendio del santuario en 1972, pieza clave en el imaginario cultural del país. También es autor del mobiliario institucional de la Casa de la Vall, que aún define la escenografía de la sala del Consell General y del Tribunal de Corts.
Su carrera fue reconocida con numerosas distinciones, entre ellas la Orden de Carlomagno en el grado de Encomienda, otorgada por “una trayectoria meritoria a favor de la cultura andorrana, con méritos distinguidos en las artes, la escultura, la pintura, la escritura y la artesanía de la madera”. Su nombre también perdura en el Premio Sergi Mas, en la Escuela de Arte de Sant Julià de Lòria, y en la Sala Sergi Mas, inaugurada en la Casa Comuna en 2021.
Su último libro, Tafetans de justicia, se presentó hace pocas semanas en el Centro Cultural Lauredià, aunque Mas ya no pudo asistir por motivos de salud. Su nieto, el cineasta Hèctor Mas, le dedicó un documental estrenado en 2017 por la Sociedad Andorrana de Ciencias.
Desde el Comú de Sant Julià de Lòria han lamentado profundamente la pérdida:
“Su huella quedará intacta en nuestra parroquia y en todo el país, donde sus obras contarán de dónde venimos y quiénes somos. Decir adiós a un gran artista siempre es difícil, pero su legado perdurará para siempre entre nosotros.”