Las obras urgentes de reparación de la N-260 comenzarán esta semana
Las obras se iniciarán entre Bellver de Cerdanya y La Seu d’Urgell
El Ministerio de Transportes iniciará esta semana los trabajos urgentes de reparación de la carretera N-260 (Eje Pirenaico) en el tramo de 30 kilómetros entre Bellver de Cerdanya y La Seu d’Urgell, una vía que actualmente presenta cientos de baches que suponen un riesgo para la seguridad vial.
Las obras empezarán a partir del lunes 2 de marzo y responden a las reiteradas quejas de conductores y ayuntamientos, que han denunciado el mal estado del firme y la peligrosidad del tramo.
Aunque algunos de los baches más graves han sido reparados de forma provisional, todavía quedan numerosos desperfectos, por lo que se han instalado señales provisionales de advertencia y limitaciones de velocidad.
Cientos de baches en la N-260 entre Bellver y La Seu
El tramo de la N-260 entre Bellver de Cerdanya y La Seu d’Urgell ha sufrido un deterioro importante durante este invierno, agravado por las nevadas y las bajas temperaturas. Sin embargo, los municipios de la zona denuncian que el problema también se debe a la falta de renovación del asfalto durante los últimos años.
Representantes políticos han reclamado explicaciones en el Parlamento, el Congreso y el Senado, exigiendo tanto la reparación urgente de la carretera como una mejora general del firme para evitar que la situación vuelva a repetirse.
Otros puntos del Eje Pirenaico también presentan desgaste, especialmente en la zona del puerto del Cantó y en algunos tramos de la Cerdanya, lo que mantiene la preocupación entre los usuarios habituales de esta vía.
Inversión de 4 millones de euros en carreteras
La reparación de la N-260 forma parte de un plan de actuaciones urgentes del Ministerio de Transportes con una inversión total de 4 millones de euros destinado a mejorar el estado de varias carreteras.
El proyecto incluye también trabajos de reasfaltado en la autovía A-2 entre La Panadella y Cervera, en un tramo de 8,5 kilómetros, y actuaciones en 8 kilómetros de la carretera LL-11 en el entorno de Lleida, donde conecta con la A-2 y la N-240.
Además de la renovación del firme, las obras contemplan la restauración de la señalización horizontal para mejorar la seguridad vial.
Los trabajos previstos en la N-260 tienen como objetivo principal reducir el riesgo para los conductores y mejorar las condiciones de circulación en una de las principales vías de comunicación del Pirineo.