Militantes de DA temen que una candidatura liderada por Ladislau Baró hunda el partido
La candidatura podría tener como objetivo reforzar la presencia en Sant Julià, un territorio clave para Concòrdia
A menos de un año para el final de la legislatura, el panorama político andorrano comienza a agitarse ante la salida de Xavier Espot al frente de Demòcrates per Andorra (DA). Diversos nombres han empezado a sonar como posibles relevos, entre los que destaca el del ministro Ladislau Baró.
Sin embargo, una parte de la militancia expresa inquietud ante esta opción. Fuentes internas apuntan a que su perfil, considerado más técnico que carismático, podría dificultar la capacidad del partido para competir con nuevos liderazgos emergentes y con discursos más contundentes.
En este sentido, figuras como Carine Montaner, líder de Andorra Endavant, o Cerni Escalé, de Concòrdia, representan alternativas políticas en crecimiento que podrían erosionar el apoyo electoral de los demócratas.

¿Demasiado foco en Espot?
Paralelamente, crecen las críticas internas hacia la etapa de liderazgo fuertemente personalizado de Xavier Espot, que según estas voces habría impedido consolidar un relevo generacional claro.
Nombres como Guillem Casal o la ministra Conxita Marsol han sido mencionados, aunque sin llegar a proyectarse como sucesores sólidos.
Todo ello llega en un momento en el que DA ha adoptado una línea más centrada y con elementos progresistas, con apuestas como el acercamiento a Europa, el debate sobre los derechos de los colectivos minoritarios o una política migratoria menos restrictiva. Este giro busca responder a la presión social creciente, pero también genera tensiones internas sobre la identidad futura del partido.
DA està acabat. I per sort. Amb el Ladis o sense.