Las pensiones de solidaridad disparan el gasto público en 2025
La mayoría de beneficiarios tienen entre 46 y 65 años
Las prestaciones de solidaridad han experimentado un incremento notable durante 2025, con un gasto total de 5.356.439,49 euros, lo que supone un aumento del 14,6% respecto a 2024. A lo largo del año, estas ayudas alcanzaron una media mensual de 399 personas, de las cuales 218 eran mujeres y 181 hombres.
En cuanto a la nacionalidad, la mayoría de los beneficiarios fueron andorranos (227 personas de media), seguidos de 95 españoles, 56 portugueses, 7 franceses y 14 personas de otras nacionalidades.
Territorialmente, Andorra la Vella concentra el mayor número de beneficiarios (158), seguida de Escaldes-Engordany (87), Sant Julià de Lòria (60) y Encamp (55). La Massana, Canillo y Ordino registran cifras más moderadas.
Por franjas de edad, destaca que más de la mitad de los beneficiarios (51,1%) tienen entre 46 y 65 años, mientras que un 17,8% se sitúa entre los 36 y 45 años. Las personas de entre 26 y 35 años representan el 15,5%, las de 66 a 75 años el 9,8% y los jóvenes de entre 18 y 25 años el 5,8%.
Más de 9,4 millones en pensiones de solidaridad para la gente mayor
Paralelamente, las pensiones de solidaridad para personas mayores supusieron un gasto de 9.412.763,37 euros durante 2025, con una media mensual de 1.425 beneficiarios. En este colectivo, las mujeres continúan siendo mayoría (962 frente a 463 hombres).
Respecto a la nacionalidad, 725 beneficiarios eran españoles, 346 andorranos, 170 portugueses, 43 franceses y 141 de otras nacionalidades. La distribución territorial indica que el 39,5% reside en Andorra la Vella, el 21% en Escaldes-Engordany y el 14,3% en Encamp, seguidos de Sant Julià de Lòria, La Massana, Ordino y Canillo. Un 0,3% de los beneficiarios reside en el extranjero.
En cuanto a la edad, el perfil es claro: el 89,3% tiene entre 65 y 85 años, consolidando estas pensiones como un pilar clave de apoyo a la población mayor.
Pensiones no contributivas: un colectivo reducido pero muy vulnerable
Finalmente, las pensiones no contributivas del Gobierno sumaron 45.721,20 euros en 2025, con una media mensual de 12 beneficiarios, mayoritariamente mujeres (11 mujeres y 1 hombre). La mayoría son andorranas (8), mientras que 4 tienen nacionalidad española.
El 40% de estas personas reside en Andorra la Vella, y un 17,1% tanto en Escaldes-Engordany como en Sant Julià de Lòria. El resto se reparte entre Encamp, Ordino y La Massana. En este caso, todos los beneficiarios tienen más de 95 años, lo que evidencia el alto grado de vulnerabilidad del colectivo.
Una herramienta clave contra la exclusión social
Las prestaciones y ayudas económicas de atención social son recursos monetarios, directos o indirectos, destinados a personas o unidades familiares con el objetivo de prevenir situaciones de marginación, evitar la exclusión social y fomentar la autonomía personal.
Dentro de este marco se incluyen las prestaciones de solidaridad, las pensiones de solidaridad para personas mayores y las pensiones de vejez no contributivas, que continúan siendo un elemento esencial del sistema de protección social del Principado.