Saludo del copríncipe episcopal Josep-Lluís Serrano con motivo del Día de Nuestra Señora de Meritxell
Saludo del copríncipe episcopal S. E. Josep-Lluís Serrano
Querido pueblo andorrano, andorranos y andorranas, y residentes que habéis hecho del Principado vuestro hogar:
En este día de nuestra Fiesta Nacional, Nuestra Señora de Meritxell, dirijo a todos vosotros un saludo lleno de afecto y esperanza.
Es una jornada en la que celebramos nuestra historia, nuestras instituciones, nuestros valores y nuestra fe, que, a lo largo de los siglos, han hecho posible que el Principado de Andorra sea un país libre, en paz y comprometido con el bien común.
La singularidad de nuestro sistema institucional, fundamentado en el Coprincipado, continúa siendo un símbolo de estabilidad, equilibrio y continuidad histórica.
Con este espíritu, saludo al copríncipe francés, S. E. Emmanuel Macron, con quien mantenemos una estrecha cooperación institucional al servicio de Andorra y de su pueblo.
Este año celebramos el quincuagésimo aniversario de la bendición y dedicación del nuevo santuario de Nuestra Señora de Meritxell, el 8 de septiembre de 1976, por parte del obispo copríncipe S. E. Joan Martí Alanis, una obra del reconocido arquitecto Ricard Bofill. Aquel acierto, fruto de la colaboración entre el síndico y el Consejo General y la Iglesia de Urgell, se ha convertido con los años en uno de los símbolos vivos de nuestra identidad como pueblo.
Por este motivo, hoy, 8 de septiembre, la Santa Sede nos ha concedido un Año Jubilar de Meritxell hasta el próximo 8 de septiembre de 2027, un año para renovar la fe junto a María, nuestra madre y patrona de Andorra. Iniciamos este jubileo rogándole que proteja a nuestro pueblo y guíe nuestros pasos por el camino de la paz, la fraternidad y la esperanza.
La Fiesta Nacional también nos invita a renovar nuestro compromiso con la convivencia, la solidaridad y la responsabilidad compartida.
Vivimos tiempos de cambios acelerados, pero Andorra ha sabido, una y otra vez, afrontar los retos con serenidad, diálogo, espíritu de servicio y sentido de la responsabilidad.
Que esta jornada festiva y de fe mariana sea una ocasión para agradecer la dedicación de todos aquellos que trabajan por el progreso del país: las familias, los jóvenes, las personas mayores, los profesionales de todos los sectores, los servidores públicos y todas las personas que, con su esfuerzo cotidiano, contribuyen al desarrollo de Andorra.
Con confianza en el futuro, continuemos construyendo una sociedad cada vez más justa, cohesionada y abierta al mundo, fiel a sus raíces y a los valores que la definen.
¡Muy feliz Fiesta de Nuestra Señora de Meritxell!
✠ Josep-Lluís Serrano
Copríncipe de Andorra y obispo de Urgell