Montaner defiende la tradición histórica de Andorra tras las críticas de la comunidad musulmana
Montaner remarca que Andorra “no es un país laico”, sino un Estado “marcado por la Iglesia católica”
La presidenta de Andorra Endavant, Carine Montaner, ha salido al paso de la polémica generada por el posicionamiento de su partido sobre la cesión del pabellón de Escaldes para la celebración del Ramadán.
Montaner asegura que ha recibido numerosos mensajes de miembros de la comunidad musulmana “molestos” con la postura defendida por la formación, pero afirma que el diálogo ha permitido clarificar su visión.
“Hablando se entiende la gente”, explica la líder política, destacando que tras explicar los motivos de Andorra Endavant, “muchos lo han entendido perfectamente”. Montaner subraya que el posicionamiento del partido no se trata de discriminación religiosa, sino de protección del coprincipado y del modelo de Estado que, asegura, ha definido históricamente a Andorra.
Defensa del carácter católico del país
Montaner remarca que Andorra “no es un país laico”, sino un Estado “marcado por la Iglesia católica” y por un vínculo constitucional explícito recogido en el artículo 11, especialmente en su apartado 3. “Somos un país marcado por tradiciones católicas y esta relación privilegiada con la Iglesia forma parte de nuestra identidad”, afirma.
La presidenta de Andorra Endavant insiste en que el coprincipado es un pilar fundamental que debe preservarse:
“El coprincipado se debe defender, hay que proteger este modelo de Estado que nos da la escuela francesa gratuita. Muchos andorranos trabajan con un plus de desplazamiento. Tenemos privilegios que benefician sobre todo a las familias modestas: pueden estudiar en francés y continuar estudios universitarios en Francia con muchas ayudas como si fueran franceses. Esto es una riqueza que hay que defender.”
Espacios públicos y celebraciones religiosas
El punto más delicado de la polémica es la utilización de espacios públicos para celebraciones de distintas confesiones. Montaner defiende la libertad de culto —“nunca se ha cuestionado”—, pero advierte que la gestión de espacios municipales para actos religiosos de otros credos “es muy delicada” en un país con un modelo institucional basado en el coprincipado católico.
“Libertad de culto, evidentemente. Pero debemos respetar quiénes somos. Tenemos un modelo de Estado basado en el coprincipado y esto no es negociable. Por tanto, los espacios públicos para celebrar actos de otras religiones requieren una reflexión profunda.”
Entendimiento con la comunidad musulmana
A pesar de las críticas iniciales, Montaner afirma que muchos miembros de la comunidad musulmana con los que ha dialogado han comprendido los argumentos del partido:
“Nosotros defendemos nuestras raíces, nuestra identidad como país, nuestro ADN. Y al mismo tiempo defendemos el artículo 11 en su conjunto: libertad de culto y defensa de nuestro coprincipado.”