Las peleas que acabaron con dos detenidos obligan a parar la Festa Major de Escaldes
La Policía habría detenido al menos a dos personas durante los incidentes, que obligaron a poner fin a los actos
La Festa Major de Escaldes-Engordany terminó antes de lo previsto esta madrugada después de que unos graves disturbios alteraran el orden público durante los actos nocturnos.
Los incidentes requirieron la intervención de la Policía y habrían acabado con al menos dos personas detenidas, según ha informado RTVA.
Los hechos ocurrieron durante la madrugada y, alrededor de las tres, la celebración se dio por finalizada antes de la hora prevista a petición del cuerpo de orden.
La organización, a cargo de la Unió Proturisme d’Escaldes-Engordany, ha confirmado que los incidentes obligaron a adelantar aproximadamente dos horas el final de la fiesta.
La Policía pidió poner fin a los actos nocturnos
La decisión de suspender antes de tiempo la celebración se tomó después de que los altercados obligaran a la intervención de los agentes.
La Policía habría solicitado que se pusiera fin a los actos nocturnos para evitar que la situación se agravara y garantizar la seguridad de los asistentes.
La intervención policial se saldó, según la información difundida hasta el momento, con al menos dos detenciones.
Por ahora, no han trascendido más detalles sobre el origen de los disturbios ni sobre las circunstancias concretas de las detenciones.
El Comú admite sus limitaciones para intervenir
Los incidentes también han puesto sobre la mesa las dificultades del Comú para actuar directamente ante episodios de este tipo.
Fuentes de la corporación han explicado que los agentes de circulación son los únicos efectivos propios disponibles para intervenir en situaciones de alteración del orden público.
Sin embargo, estos agentes no tienen competencias para realizar registros ni detener personas, por lo que la actuación en situaciones de mayor gravedad corresponde a la Policía.
La continuidad de la Festa Major dependerá de la evolución de la situación
Desde la corporación comunal han señalado que, si la Policía advirtiera de un riesgo de que los disturbios pudieran repetirse, se podría llegar a plantear la suspensión del resto de actos de la Festa Major.
Por el momento, sin embargo, este escenario no está sobre la mesa y la programación prevista continúa adelante.