Andorra conserva el rating ‘A-’ y Fitch destaca su "fiscalidad prudente"
Fitch Ratings avala la solidez económica de Andorra, con bajo endeudamiento y crecimiento sostenido
La agencia internacional Fitch Ratings ha confirmado la calificación de deuda soberana a largo plazo de Andorra en ‘A-’ con perspectiva estable, reforzando la confianza en los fundamentos económicos e institucionales del país.
Según el informe publicado, esta calificación se sustenta en un alto PIB per cápita y en unos indicadores de gobernanza superiores a la media de países con un rating similar.
Una economía sólida con fundamentos robustos
La agencia también destaca la continuidad de una política fiscal prudente, que ha permitido mantener la estabilidad macroeconómica en un entorno internacional complejo.
Uno de los puntos más relevantes es el bajo nivel de endeudamiento público. Fitch estima que la deuda se situará en el 30,9% del PIB en 2025, una cifra significativamente inferior a la media de los países con calificación ‘A’.
Bajo endeudamiento y perspectivas a la baja
Además, prevé que continúe reduciéndose hasta el 28,8% en 2027, impulsada por los superávits fiscales y el crecimiento económico.
En cuanto a la actividad económica, la agencia subraya el dinamismo de Andorra, con una previsión de crecimiento del 2,8% en 2025, por encima de la media de la zona euro.
El sector bancario se mantiene sólido, con niveles adecuados de capitalización y liquidez, y con un marco regulador cada vez más alineado con los estándares europeos.
Retos estructurales: vivienda, demografía y diversificación
No obstante, Fitch también identifica algunos retos estructurales, como la pequeña dimensión y limitada diversificación de la economía, la escasez de mano de obra y el envejecimiento de la población.
Asimismo, señala la presión sobre el mercado de la vivienda, que ha llevado al Gobierno a impulsar medidas específicas y aumentar la inversión pública, así como la dependencia energética exterior.
Por otro lado, la agencia valora positivamente los avances en el proceso de acercamiento a la Unión Europea, que podrían reforzar el crecimiento a medio plazo, así como la solidez del sistema financiero.
Finalmente, la perspectiva estable refleja la expectativa de que Andorra continúe manteniendo una gestión económica prudente y unos fundamentos sólidos en los próximos años.