"Hay que dignificar de nuevo la labor empresarial, el dinero público no deja de ser el dinero de todos los contribuyentes"
Entrevista a Víctor Domínguez o Wall Street Wolverine
En plena cuenta atrás para la segunda edición del Madrid Economic Forum (MEF) 2026, hablamos con Víctor Domínguez, también conocido como Wall Street Wolverine, uno de sus impulsores y propietario de Racks, sobre los desafíos y expectativas de un evento que, desde su primera edición, se ha convertido en un referente único en España.
Tras la histórica asistencia de más de 7.300 personas en Vistalegre en 2025, Domínguez asegura que esta nueva edición llega con ilusión, un formato más concentrado y la ambición de superar cifras récord, ofreciendo una experiencia intensa y accesible para todos los asistentes.
Además, el MEF apuesta por la diversidad de ideas incluyendo perfiles de izquierda como Eduardo Garzón, Paula Fraga o Roberto Vaquero, con el objetivo de recuperar el debate libre y respetuoso en un contexto de creciente polarización ideológica. Otro de los grandes atractivos es la confirmación por segundo año consecutivo del presidente de Argentina, Javier Milei, cuya presencia simboliza la defensa de la libertad económica, la responsabilidad fiscal del Estado y la dignificación del sector privado.
Domínguez subraya que el MEF no es solo un espacio para economistas: también busca abrir los ojos de los asistentes de otras tendencias políticas a la realidad económica, fomentando la educación y el debate.
¿Cómo afrontas este Madrid Economic Forum 2026? ¿Cómo han sido los últimos meses de trabajo y qué esperas?
Se afronta con mucha ilusión y con muchas ganas de intentar superar las cifras del año pasado, que fueron espectaculares, más de 7.300 personas en Vistalegre, algo que nunca se había logrado en la historia de España en un evento de estas características. Los últimos meses han sido tensos, como siempre suele ocurrir en eventos de estas características, sobre todo con las confirmaciones oficiales respecto a la participación del presidente de Argentina, Javier Milei, pero la verdad, enfrentando todo esto con mucha ilusión y con muchas ganas. El año pasado ya se sembró el precedente de un evento que marca un antes y un después dentro de España y que creemos que puede superar las expectativas del año pasado, que ya por sí eran muy grandes. En este caso, con un formato más comprimido, mucho más intenso, centrado en un día para facilitar que más gente pueda venir y que sea más sencillo a nivel operativo para la mayoría de personas que disfrutaron del evento el año pasado.
En esta edición aparecen invitados como Garzón o Roberto Vaquero. ¿Qué creéis que pueden aportar estos perfiles más asociados a la izquierda en el evento?
La propuesta de perfiles más de izquierdas, como puede ser Roberto Vaquero, Paula Fraga o incluso Eduardo Garzón, responde un poco a una necesidad que yo creo que tienen la mayoría de países en Europa y en todo Occidente, de volver a retomar el debate como algo natural en nuestra sociedad. Hemos visto una polarización que impide el debate en una sociedad con ideologías distintas, cuando eso debería ser la base de una democracia. El saber convivir con personas que piensan distinto, pero la polarización y muchas veces los cordones sanitarios que ha montado la izquierda ha hecho que cada vez sea más difícil poder encontrar espacios de debate de ideas que no estén adulterados o que simplemente se debata un tipo de ideas y no se ataquen estas ideas. Entonces, nuestro objetivo sobre todo con todo esto ha sido empezar a volver a fomentar este debate.
Además, dar visibilidad a otra izquierda, ya que solo tenemos un poco la visibilidad de esta izquierda woke, hegemónica, pero hay otras izquierdas críticas con muchos temas que son dogmáticos en la izquierda mayoritaria, como puede ser el feminismo radical o la inmigración masiva, que hay muchos perfiles de ciertas personas de izquierda que incluso por la propia izquierda son tachadas de fascistas, por discutir un poco respecto a todo esto, y al final impiden tener esa diversidad ideológica que muchas veces contrasta con esa petición de diversidad que tiene la izquierda.
La izquierda quiere todo tipo de diversidad menos la ideológica. Es decir, cuando incluso dentro de sus propias filas tienen a personas que discrepan algunas cuestiones hegemónicas dentro de la izquierda, se les trata también de fascistas. Entonces, al final lo que nos acabamos dando cuenta es que tenemos una izquierda totalitaria que no soporta el debate, que no tolera la disidencia y que utiliza de forma arrojadiza el término fascista. Para intentar amedrentar a toda persona que piensa o le discute cualquier tipo de cuestión a esta izquierda hegemónica. Creemos que el dar visibilidad a todo este argumentario muestra que las ideas tienen que poder convivir en una sociedad democrática. Tiene que ser aceptable el pensar de diferente manera en una sociedad y hay que acabar con la demonización que se tiene de personas que piensan distinto a lo que dicta actualmente el poder, porque esta polarización envenena a las personas y enfrenta a familias, amigos y a muchas personas que, en muchos casos, no tienen tantas diferencias.
Ningún otro evento europeo ha conseguido que el presidente Milei quiera repetir. ¿Cómo valoráis este hecho y qué ideas de Milei crees que se deben reivindicar?
Pues es todo un honor que nos haya elegido por segundo año consecutivo. Demuestra la gran experiencia que fue el primer Madrid Economic Forum, una experiencia que yo creo que en algún antes y después, en términos de cómo se concibe la batalla cultural. Nadie creía que fuera posible hacer un evento de estas características tan masivo. Creo que Milei sintió esa energía, esas ganas de ideas de la libertad que le transmitió la gente en un público muy joven, un público con muchísimas ganas de cambio y de ideas nuevas. Entonces es todo un orgullo y es un honor poder contar por segundo año con él.
Principalmente la necesidad de una responsabilidad del Estado en torno al dinero de los ciudadanos, ya que se ha normalizado que el Estado despilfarre el dinero de los ciudadanos en muchas cuestiones que no es de interés de los ciudadanos y que de ninguna manera querrían que se gastara el dinero en todo ello si se les consultara. El problema es que muchas veces el poder político tiene la capacidad de gastar dinero sin consultar a los ciudadanos, en cosas que ni siquiera los ciudadanos tienen constancia de ello.
Gran parte de las personas cree que paga muchos impuestos para tener una sanidad, una educación y unas infraestructuras de calidad, pero si se diera cuenta de a dónde va gran parte del dinero, creo que realmente no estarían de acuerdo en todo ello. Por ello, muchas veces hay muchos políticos que se sirven de esta opacidad o de esta falta de interés muchas veces de la ciudadanía de poder fiscalizar a dónde va todo este gasto y que muchas veces no responde a los intereses de los ciudadanos o a lo que los ciudadanos pueden querer que se haga con su dinero.
Además de la desregulación de muchas cosas, la burocracia está asfixiando muchas veces el sector privado en España. En España cuando quieres montar un negocio no tienes que estar preocupado de ganar dinero, sino que tienes que estar preocupado de todas las regulaciones que puedes estar incumpliendo y de Hacienda. Y eso es algo que dificulta todavía más la tarea del emprendedor, porque el emprendedor de por sí tiene un camino muy duro. Ganar dinero es muy complicado. El emprendimiento es un camino durísimo. Si tú encima pones: reglas, sancionas, persigues y generas un entorno hostil al emprendedor, es imposible. No hay incentivo ninguno a generar empleo ni a arriesgarte a montar un negocio, porque no compensa. Opino que principalmente eso es lo que hay que promover, este tipo de ideas y sobre todo el recuperar la dignificación del sector privado. El sector privado es un benefactor de la sociedad porque presta bienes y servicios a la población a un precio que la población considera justo y lo está sirviendo de manera adecuada. Causa por la cual la gente consume este tipo de empresas. Entonces muchas veces se percibe estas empresas como si fueran algún tipo de enemigo, y esas empresas son benefactores sociales. Hay que dignificar de nuevo la labor empresarial, porque al final el dinero público no deja de ser el dinero de todos los ciudadanos que genera el sector privado.
¿Este evento es también para gente de izquierdas?
Sin lugar a dudas, yo creo que es un evento que puede permitir a muchas personas de izquierdas contrastar que las ideas que tienen a nivel económico son el homólogo de la homeopatía dentro del sector de la salud. El hacer eventos de economía que muestren realmente cómo es la ciencia económica de una manera clara, mostrando con datos y con números la realidad de esta ciencia económica es algo que a las personas de izquierda las cuales muchas veces se apoyan en pseudociencias económicas que, como bien digo, tienen algo más cercano a la homeopatía dentro del sector de la salud, como una pseudociencia. Es algo que yo creo que les puede venir muy bien, pero evidentemente siempre hay ese sesgo de, oye, es que es un evento más tirando a derechas. Pero es que normalmente saber de economía suele estar bastante asociado al ser de derechas. Por eso animo a muchos a que aprenda de economía o que se haga autónomo para que dejen de ser de izquierdas.
¿Cómo os gustaría que se recordara esta segunda edición del MEF?
Me gustaría que se recordara como la validación de la consolidación de un modelo de evento que el primer año ya dio que hablar y tuvo unas cifras históricas. Espero que este segundo año pueda superar esas cifras, consolide estas ideas, que se pueda mostrar que estas ideas tienen demanda y que la gente tiene hambre de libertad. Creo que es la sensación que nos llena y lo que queremos reflejar, que hay gente dispuesta a pagar por estar en un evento así y apoyar estas ideas.
Uno de los grandes atractivos del evento es la variedad y calidad de los ponentes. ¿Qué crees que comparten y qué ejemplo crees que dan al atreverse a decir lo que muchos callan?
Principalmente el hartazgo con la situación que lleva atravesando España ya prácticamente desde hace 18 años. España no levanta cabeza desde hace 18 años. No hay nadie que haya mejorado en su vida desde entonces. España lleva mucho tiempo en un estancamiento, en una crisis que no llega a ser lo suficientemente fuerte pero que no permite tampoco a la gente progresar y que hace que cada vez las personas vivan peor, que los jóvenes no se puedan independizar y que cada vez haya menos poder adquisitivo en la población y una sociedad más polarizada de personas con muchísimo dinero y personas con muy poco dinero. Se ha destruido la clase media. Ese hartazgo y esa ilusión por un cambio es lo que une a casi todos los ponentes y lo que hace que se animen a ser partícipes de este gran evento.