"El Salvador ha pasado de ser la capital mundial de los homicidios a convertirse en uno de los países más seguros"
Entrevista a Herbert Esmahan por Víctor Domínguez
Herbert Esmahan, analista político y una de las voces internacionales que con más firmeza ha defendido el modelo de seguridad y desarrollo impulsado por el presidente Nayib Bukele, analiza en esta entrevista los profundos cambios que ha vivido El Salvador en los últimos años.
Desde la drástica reducción de la criminalidad hasta la apuesta por el Bitcoin y la llegada de grandes multinacionales, Esmahan expone por qué cree que el país se ha convertido en un referente mundial de transformación.
Con una visión marcada por la fe, el valor de las instituciones y el papel de la tecnología, Esmahan reflexiona también sobre los retos del futuro: la transición hacia un modelo de seguridad permanente, las oportunidades para inversores y nómadas digitales, y el nacimiento de un nuevo El Salvador que —según él— quiere dejar atrás décadas de violencia para convertirse en un ejemplo de soberanía y esperanza para las próximas generaciones.
El mundo está asombrado con las cifras de criminalidad de El Salvador, pero estas cifras han necesitado de políticas contundentes. ¿Qué le dirías a los críticos en Europa de la “dureza” del presidente Bukele.?
Primeramente, es importante dejar claro que todas las medidas que ha tomado el presidente Bukele para controlar el crimen en El Salvador están dentro del marco legal y constitucional del país. Muchos opositores, tanto nacionales como internacionales, quieren hacer creer lo contrario para justificar narrativas globalistas que buscan oponerse al gobierno salvadoreño.
En tiempos modernos hemos visto una tendencia en la que muchos líderes globales no confrontan el crimen por miedo a las críticas de las instituciones internacionales, y esto se ve reflejado en países de primer mundo que en algún momento fueron el referente mundial de cómo debería ser una sociedad funcional, pero que poco a poco se han ido deteriorando. El crimen ha incrementado en naciones que antes eran admiradas por su seguridad y desarrollo, ya que estos líderes se rehúsan a utilizar el poder del Estado para defender a los ciudadanos que dicen representar.
El presidente Bukele no es autoritario; él simplemente está utilizando el poder que se le ha otorgado democráticamente y constitucionalmente para el bienestar de los millones de salvadoreños que representa. Es algo que todos los líderes deberían hacer por el bien de sus ciudadanos.
En el pasado, muchas familias tenían que salir huyendo del país por la alta tasa de homicidios que existía. Los padres no podían enviar a sus hijos a estudiar porque existía el temor de que nunca volverían a casa. Las personas no podían emprender negocios porque las pandillas los extorsionaban, y si no pagaban esta extorsión, los mataban en plena luz del día sin consecuencias, ya que los políticos del pasado, en lugar de detener el crimen, permitieron que aumentara a tal punto que las pandillas controlaban territorios enteros del país y decenas de miles de salvadoreños inocentes morían cada año.
Tras el éxito conseguido en materia de seguridad. ¿Cuál es el plan para transitar del régimen de excepción a un modelo de seguridad permanente?
El plan para transitar del régimen de excepción a un modelo de seguridad permanente se basa en crear una sociedad donde el crimen no tenga condiciones para resurgir, y la herramienta principal para lograrlo es la educación y las oportunidades para los jóvenes.
El presidente Bukele tiene muy claro que las generaciones actuales de jóvenes representan el futuro de nuestra nación. Por eso, el gobierno ahora se está enfocando en brindar todas las oportunidades educativas que antes no existían.
En el pasado, los jóvenes no tenían verdaderas oportunidades. Los gobiernos anteriores decían invertir en educación, pero lo que hacían era construir escuelas de madera que al poco tiempo se arruinaban y muchas terminaban bajo el control de las pandillas. Esas no eran condiciones dignas para educar a nuestra juventud.
Ahora, bajo el gobierno del presidente Bukele, existe el programa “Dos escuelas por día”, mediante el cual todos los días se inicia la construcción de dos nuevas escuelas. Son estructuras de primer mundo, con áreas recreativas, centros tecnológicos y espacios adecuados para restaurar la dignidad de los estudiantes y prepararlos para los desafíos del mundo moderno. Este programa continuará hasta que toda la nación cuente con escuelas dignas.
Además, el Gobierno está apoyando a la juventud con una variedad de programas de estudios superiores que acompañan a los estudiantes después del bachillerato, facilitando su desarrollo académico y profesional.
Yo soy un fiel creyente de que una sociedad con buenos valores, educada y con oportunidades, está destinada a generar resultados positivos. Esa es la mayor garantía de que las estructuras criminales nunca vuelvan a surgir en nuestro país. Por eso es importante fomentar los valores morales tradicionales, como la fe en Dios, el respeto al prójimo, y el amor a la patria.
You can LITERALLY incarcerate your way out of violence. That’s precisely why incarceration exists in the first place. https://t.co/tL7Dty54Cv pic.twitter.com/r18rnNl1bH
— Nayib Bukele (@nayibbukele) November 25, 2025
El presidente Bukele también sorprendió al mundo con la adopción de Bitcoin como moneda de curso legal. ¿Cuál es la visión de El Salvador en torno a Bitcoin y el balance de adopción en la población?
El Bitcoin se ha convertido en un tema de interés mundial. El presidente Bukele fue el primer mandatario en legalizarlo como moneda de curso legal, marcando un momento histórico para El Salvador. Años después, vemos cómo incluso países como Estados Unidos están adoptando medidas en la misma dirección, lo que confirma la relevancia de la decisión salvadoreña.
En cuanto a la adopción interna, el Bitcoin ha contribuido a reducir la brecha digital en sectores donde antes había poco acceso a servicios financieros modernos. Un ejemplo claro es la zona costera, donde existen comunidades que operan ampliamente con Bitcoin: desde comprar un café o un almuerzo, hasta adquirir un coco. Estos son sectores de escasos recursos que han logrado modernizarse y prepararse para aprovechar las oportunidades del mundo tecnológico y de los activos digitales.

Además, la apuesta por Bitcoin ha generado un fuerte interés internacional, tanto turístico como de inversión, lo que contribuye a fortalecer la economía del país y a posicionar a El Salvador para una nueva realidad financiera que se acerca rápidamente.
Grandes empresas como Google o Tether están abriendo sedes en El Salvador. ¿Cuáles están siendo las claves para atraer este tipo de empresas?
El Salvador se ha convertido en un faro de esperanza para el mundo. Hemos demostrado que, sin importar cuán grave sea la situación, un país puede transformarse para bien cuando cuenta con la guía de Dios y un liderazgo firme.
El presidente Bukele ha invitado abiertamente a todos los que quieran venir a ayudar a construir esta nueva nación, y muchas personas, empresas e instituciones se sienten motivadas a ser parte de la historia de este milagro salvadoreño. Por eso compañías como Google y Tether están llegando: porque creen en esta visión y quieren formar parte de ella.
¿Qué oportunidades puede presentar El Salvador ahora mismo para un inversor extranjero?
El Salvador hoy ofrece un entorno altamente atractivo para los inversionistas extranjeros. La seguridad pública ha permitido que sectores como el turismo, la construcción, la tecnología y los servicios crezcan de manera acelerada. Además, el país cuenta con un marco legal estable, incentivos para la inversión, trámites simplificados y una visión de desarrollo enfocada en la innovación, como la adopción de Bitcoin y la llegada de grandes empresas internacionales. Todo esto crea un clima de confianza y abre oportunidades reales para quienes quieran invertir y ser parte del crecimiento económico del nuevo El Salvador.

¿Y para perfiles como nómadas digitales y emprendedores?
El Salvador ofrece un ambiente ideal para nómadas digitales y emprendedores. La seguridad, la estabilidad jurídica, la conectividad creciente y el impulso a la innovación lo convierten en un destino competitivo frente a otros países de la región. Además, la llegada de grandes empresas tecnológicas y la apuesta del Gobierno por modernizar la infraestructura crean un ecosistema cada vez más favorable para trabajar y emprender.
Creo que El Salvador es el lugar indicado: paso a paso nos estamos transformando en el hub tecnológico de Centroamérica, y este es el momento de estar aquí y ser parte de los pioneros de este movimiento.
¿Cree que el uso intensivo de la comunicación en redes sociales por parte del Gobierno ha quitado poder a los medios tradicionales?
A nivel mundial, hemos visto cómo las redes sociales han sido clave en promover la verdad, aquella verdad que difícilmente se encuentra en medios tradicionales, ya que muchos medios de renombre, lastimosamente ya no ejercen el periodismo, sino que se han convertido en propagandistas de ideologías políticas.
La mayoría de los grandes medios a nivel mundial pertenecen a menos de 10 corporaciones, las cuales envían un comunicado e inmediatamente inician campañas de propaganda en contra de aquellos que están haciendo el bien y muchos nos podemos preguntar: ¿por qué tienen interés en desacreditar aquellos que están haciendo cosas innovadoras y mejorando las vidas de sus ciudadanos? La respuesta es simple: las naciones inestables son fáciles de controlar, pero si una nación encuentra la seguridad, la paz y la estabilidad, se vuelve verdaderamente soberana.
Debemos tomar en cuenta que existe una red internacional de intereses políticos que busca someter a las naciones e impedir su desarrollo. Es algo que se ha visto muy frecuentemente aquí en latinoamérica a lo largo de las décadas.
Ahora la sociedad mundial ya no se basa en discursos, sino en resultados, y en El Salvador, los resultados son claros. Se puede venir a ver físicamente: una nación que antes era la capital mundial de los homicidios se ha convertido en uno de los países más seguros del hemisferio occidental.
Estos grandes resultados se ven reflejados en el nivel de aprobación del presidente Bukele, que supera el 90%.
¿Qué visión tiene de El Salvador que espera dejar para las próximas generaciones?
Creo que más que una visión, es un mensaje, y este mensaje es que con Dios todo es posible. El presidente Bukele ha mostrado una fe firme en Dios, y muchos creemos que, de no ser por esa confianza en Dios, hoy no estaríamos viendo estos logros tan extraordinarios.
El Salvador le ha demostrado al mundo que una nación puede restaurarse, puede sanar heridas profundas y puede ofrecer a su gente oportunidades que antes parecían inalcanzables y que muchos se veían obligados a buscar en el extranjero. Sí es posible elevar el nivel de vida, sí es posible dignificar a las familias, sí es posible construir un país donde la gente pueda soñar sin miedo.
Pero para lograrlo se necesitan líderes que estén dispuestos a utilizar el poder del Estado con valentía, determinación y sentido de responsabilidad. Y eso es exactamente lo que ha hecho el presidente Bukele: usar la autoridad que le fue otorgada democráticamente para transformar vidas y cumplir la misión de proteger y levantar a su pueblo.
Hoy, El Salvador no solo es un ejemplo de cambio, sino también un testimonio vivo de esperanza.
Hemos pasado de ser vistos como un país quebrado a convertirnos en una luz para muchas naciones que anhelan un futuro mejor. Y lo más hermoso es que este renacer ha fomentado la unión de un pueblo que decidió creer, trabajar y confiar en que Dios puede levantar incluso lo que parecía imposible.
El Salvador está escribiendo una historia nueva, y es una historia que inspira.
Una historia donde la fe, el liderazgo y el amor por la patria están devolviendo la dignidad a millones de salvadoreños.