“Venezuela es hoy un territorio bandido donde para sobrevivir debes aliarte con el cartel del régimen o pasar desapercibido”
Entrevista al periodista y abogado experto en Venezuela, Emmanuel Rincón
Emmanuel Rincón, director del medio República, abogado, periodista y autor de varios libros, analiza en profundidad la crisis venezolana actual: cómo el gobierno de Nicolás Maduro ha transformado el Estado en lo que muchos consideran el poder central del Cártel de los Soles, una estructura criminal que opera con total impunidad y controla las fuerzas armadas.
En la entrevista se exploran las raíces históricas de este proyecto —iniciado con Hugo Chávez—, la convergencia entre narcotráfico y poder político, y las consecuencias para los millones de venezolanos atrapados entre represión, corrupción y desesperanza.
También se aborda el escenario actual frente a un despliegue militar sin precedentes en el Caribe y la creciente tensión internacional: los riesgos reales para la población civil, las posibles rutas de escape del régimen y qué países podrían ofrecer refugio.
Además, Rincón reflexiona sobre la legitimidad de la presión internacional sobre una “narcodictadura” y las medidas urgentes que, según él, deberían adoptar la comunidad internacional y la sociedad civil venezolana para apuntalar una futura “refundación” del Estado de derecho en Venezuela.
Ante un despliegue militar sin precedentes frente a Venezuela, ¿cómo justifica Maduro que su gobierno proteja al “Cártel de los Soles” mientras pone en riesgo a millones de venezolanos?
El asunto particular del caso venezolano es que, no es que el “gobierno proteja” al Cartel de los Soles, es que la estructura gubernamental encabeza el Cartel de los Soles y esto no fue casual, no fue una serie de hechos que se fueron desarrollando hasta llegar a esto, fue por diseño.
Desde hace décadas Hugo Chávez concibió a los Estados Unidos como el principal enemigo de “su revolución” y entonces consideraron que la manera de hacerle frente era liderar una guerra asimétrica contra la potencia del hemisferio, y lo haría enviando toneladas de drogas para matar estadounidenses, con migración masiva, y abriendo las puertas del territorio nacional a los demás enemigos de EEUU: China, Rusia, Irán y sus proxies terroristas.
Durante los últimos 20 años ha habido una convergencia absoluta entre el Estado y las organizaciones criminales, y cumplen simultáneamente ambos roles. Los jefes del ejército son a su vez, los jefes del Cartel de los Soles, de esta manera, también Maduro se aseguró la lealtad absoluta de los jefes de las fuerzas armadas; no pueden aceptar la oferta de EEUU de derrocar a Maduro por 50 millones, porque eso implicaría que ellos también deban entregarse.
Maduro no necesita justificar el poner en riesgo la vida de los venezolanos, han estado reprimiendo, torturando, expulsando y matando venezolanos desde hace décadas, entre más miedo y represión, mejor para ellos.
¿Qué consecuencias reales tienen medidas como el cierre del espacio aéreo sobre la población civil?
El espacio aéreo venezolano es de por sí ya muy restringido, son pocas las aerolíneas con conexiones internacionales que funcionan en el país. Desde un punto de vista logístico complica el transporte de los pocos privados que salen y entran del país, aunque habrá que ver cuánto tiempo se extenderá esta medida o si finalmente este cierre es el preámbulo de alguna acción militar de Estados Unidos.
Si Maduro accede a abandonar Venezuela ¿Dónde cree que podría ir, hay posibilidades que algún país le de ayuda militar o económica?
Creo que los dos países donde Maduro podría estar más seguro en una posible retirada sería Rusia o China, aunque algunos reportes recientes hablan de conversaciones con Turquía. Bashar al-Assad se encuentra en Rusia y no volvimos a saber de él desde su caída en Siria, si Maduro decidiera retirarse imagino un destino similar.
No veo a un Maduro yendo al exilio y buscando recursos militares para regresar a Venezuela, tampoco estoy muy seguro que quiera salir negociadamente, debe sospechar que la justicia internacional le va a alcanzar en algún momento o que, venezolanos enardecidos buscarán vengarse tarde o temprano. Más allá de la especulación, el último lugar al que considero que iría, de planteárselo, sería Cuba. Existe la idea que tras de Venezuela, vendría Cuba, allí ninguno de los criminales se sentirá seguro.
¿Hasta qué punto puede considerarse legítima la presión de Estados Unidos sobre un narcodictador sin vulnerar la soberanía y los derechos individuales?
Venezuela es un país roto y sin soberanía desde hace más de una década, primero nos colonizó el régimen cubano y su aparato de inteligencia, después los rusos, chinos e iraníes. En el 2022 Maduro cedió a Irán un millón de hectáreas del territorio venezolano, otros territorios fronterizos los dominan las guerrillas comunistas colombianas y los carteles mexicanos, con la vigilancia operativa del Cartel de los Soles.
Lo que ocurre en Venezuela, sería el equivalente a que ETA hubiese tomado dominio del territorio español con el apoyo de grupos terroristas islámicos, carteles de narcotráfico y otras guerrillas paramilitares, dividiéndose la custodia de las distintas dependencias españolas, sin permitir a la gente votar, ¿existe en ese universo una soberanía española o derechos individuales? Las naciones del mundo han necesitado en diferentes periodos de su historia alianzas militares estratégicas para recobrar su libertad o bien, poder ejercer su soberanía. Hasta el país que hoy teóricamente nos socorre, los Estados Unidos de Norteamérica necesitó de la ayuda de los franceses para derrotar a los británicos. Lo que hoy está ocurriendo no es verdaderamente algo innovador en la historia de la humanidad, aunque nuestro cortoplacismo histórico tras 80 años de pocos conflictos militares nos lo hagan ver de esta manera.
¿Cómo ha permitido Nicolás Maduro que el “Cártel de los Soles” opere impunemente, y qué impacto tiene esto en la vida de los venezolanos y en la estabilidad regional?
Como ya expliqué anteriormente, el régimen de Maduro es el Cartel de los Soles, por eso operan con absoluta impunidad, al igual que otros grupos criminales dentro del país. Venezuela es hoy un territorio bandido, donde no existe ningún tipo de seguridad jurídica y para sobrevivir debes aliarte con el cartel criminal del régimen, o pasar lo más desapercibido posible por parte de las autoridades.
Con respecto a la estabilidad regional, el problema fundamental que representa esta situación en el país es que, el chavismo creó en Venezuela la mayor universidad del crimen en el mundo, el problema es que hay saturación de egresados y muy pocos “puestos de trabajo”. Al evaporarse todas las riquezas del país no queda realmente mucha actividad criminal por ejecutar, salvo el narcotráfico y la minería ilegal, entonces el hampa común necesita buscar nuevos destinos para operar y ganar dinero. Por esto es que vemos al Tren de Aragua y sus subsidiarias hoy operando en los países de América Latina, Estados Unidos e incluso España.
¿Qué medidas debería tomar la comunidad internacional y la propia población venezolana para desmontar esta narcodictadura y restaurar libertad, mercado y justicia, sin que los ciudadanos paguen el precio del régimen de Maduro?
Nicolás Maduro tiene a los portaaviones más poderosos del planeta frente a las costas venezolanas desde hace semanas y aún así se ha negado a aceptar el resultado de las elecciones del 28J del 2024 y marcharse. Creo que eso te brinda un panorama muy certero de lo que ha implicado esta situación para los venezolanos.
¿Realmente hay posibilidades de que los venezolanos con protestas pacificas o violentas, fueran capaces de derrocar a un régimen criminal amparado en el narcotráfico que no tiene reparos en disparar a matar la población y que convirtió a las fuerzas armadas del país en parte de la estructura criminal?
Mi tesis y la de un grupo de venezolanos muy minoritaria en aquel entonces (2017) era que enfrentábamos a una estructura criminal que solo saldría por la fuerza y que necesitaríamos a países aliados (hoy Estados Unidos) para recuperar la democracia, hemos pasado muchos años abogando por lo mismo y construyendo un apoyo mayoritario hacia esta tesis y construyendo un liderazgo que sea el interlocutor apropiado para gestionar esta operación, y parece que finalmente nos dirigimos a la parte del plan en la que esto se concreta, sin embargo, hasta que efectivamente no ocurra, eso está en veremos.
En el momento en el que efectivamente ocurra la salida del régimen, iniciaremos el período de reconstrucción de las garantías civiles, libertades individuales y el estado de derecho, pero será un proceso paulatino, hay que recordar que hoy Venezuela es un estado fallido, así que considero que, el termino apropiado para nuestro país no es “transición”, sino “refundación”, prácticamente tendremos que formar un Estado desde los cimientos, algo que, visto desde otra perspectiva no brindará una oportunidad competitiva enorme, pues no tendremos un gigantesco monstruo burocrático que desmantelar, sino unas ruinas por reconstruir.