El jefe de Gobierno, Xavier Espot, ha asegurado este jueves que le “sorprendería” que el copríncipe francés, Emmanuel Macron, no haga referencia a la crisis de la vivienda durante su visita oficial a Andorra prevista para la próxima semana.
En declaraciones a los medios en el marco de la diada de Sant Jordi en Andorra la Vella, Espot ha subrayado que el acceso a una vivienda asequible es una de las principales preocupaciones del país y uno de los grandes desafíos que afronta actualmente la sociedad andorrana.
La vivienda, en el centro de la visita de Macron
“Todos sabemos cuáles son los grandes retos que tenemos como país y el acceso a una vivienda asequible forma parte de ellos”, ha señalado el jefe del Ejecutivo, quien considera que el papel institucional del copríncipe pasa precisamente por reflejar las inquietudes de la ciudadanía en sus intervenciones públicas.
Espot ha matizado, no obstante, que esta función no implica intervenir en la confrontación política cotidiana, sino ejercer el rol de jefe de Estado desde una perspectiva institucional.
En este sentido, ha añadido que existen cuestiones internas en las que los jefes de Estado tienen una capacidad de influencia limitada, aunque sí pueden contribuir a dar visibilidad a las principales preocupaciones sociales.
La visita de Macron se producirá en un contexto de tensión en torno al mercado inmobiliario y con movilizaciones convocadas por colectivos sociales y sindicatos.
Respeto a las preocupaciones ciudadanas
En este marco, Espot ha defendido que todas las manifestaciones son legítimas “siempre que se hagan desde la cortesía, el respeto y el pacifismo”, y ha hecho un llamamiento a recibir al copríncipe “de la mejor manera posible”.
Respecto al proyecto de ley sobre la descongelación de los alquileres, actualmente en tramitación parlamentaria, el jefe de Gobierno ha recordado que el texto es fruto de un “proceso de consulta largo y constructivo” y ha advertido de que será difícil alcanzar una solución que satisfaga plenamente a todas las partes.
“Hemos de encontrar un punto medio en el que todos podamos convivir de forma adecuada”, ha concluido.
Durante su comparecencia, Espot también ha querido reivindicar la diada de Sant Jordi como una jornada dedicada a la cultura, la lengua y los valores colectivos, que ha definido como “un día de felicidad” para el conjunto del país.
Sobre su futuro político, el jefe de Gobierno ha dejado entrever que este podría ser uno de sus últimos Sant Jordi al frente del Ejecutivo, aunque ha evitado confirmar cuáles serán sus próximos pasos.