La desigualdad y la privación material aumentan en Andorra pese a la mejora de la renta
El Gobierno destaca la reducción del riesgo de pobreza, que baja del 16,4% al 13,3%, pero los datos reflejan un aumento de la desigualdad
El Gobierno de Andorra ha presentado este martes la Encuesta de Condiciones de Vida 2025 como una prueba de que sus políticas económicas han mejorado el poder adquisitivo de la población. La ministra de Presidencia, Economía, Trabajo y Vivienda, Conxita Marsol, ha atribuido estos resultados a medidas como la subida del salario mínimo por encima del IPC y la gratuidad del transporte público.
Según el informe, los ingresos medios por unidad de consumo aumentaron un 10% en un año, al pasar de 37.335 euros a 41.085 euros, muy por encima de la inflación registrada en 2024, que fue del 2,7%.
El Ejecutivo también pone el foco en la reducción del riesgo de pobreza, que desciende del 16,4% al 13,3%, así como en la ligera disminución de los hogares que destinan más del 40% de sus ingresos al alquiler, del 13% al 12,7%.
La desigualdad aumenta y la riqueza se concentra más
Sin embargo, la propia encuesta incluye indicadores que muestran una evolución menos favorable de la situación social.
El índice de Gini, que mide la desigualdad en la distribución de la renta, empeora al pasar de 38,4 a 40,2 puntos, lo que indica una mayor concentración de la riqueza.
Este dato contradice parcialmente el mensaje de mejora general trasladado por el Gobierno y apunta a que el crecimiento de los ingresos no se está distribuyendo de forma homogénea entre la población.
Crece la privación material severa
Otro de los datos más significativos del informe es el aumento de la privación material severa, que pasa del 5% al 7,3% en apenas un año.
Este indicador mide el porcentaje de personas que no pueden hacer frente al menos a cuatro necesidades básicas, como mantener una temperatura adecuada en la vivienda, afrontar gastos imprevistos o sustituir bienes esenciales.
El incremento refleja que, pese a la mejora de algunos indicadores económicos, cada vez más hogares tienen dificultades para cubrir necesidades fundamentales.
Más propietarios y menos inquilinos
El Ejecutivo también destaca que aumenta el porcentaje de personas que viven en una vivienda en propiedad, pasando del 35,9% al 38,6%, mientras disminuye el número de quienes residen de alquiler.
No obstante, la encuesta no explica las causas de este cambio. Los datos no permiten determinar si responde a un mayor acceso a la vivienda en propiedad o a otros factores, como cambios demográficos o movimientos de población.
El Gobierno también defiende los resultados comparándolos con España y Francia, destacando que el umbral del riesgo de pobreza en Andorra es superior porque los ingresos medios también son más elevados.