El copríncipe Serrano reivindica el servicio al pueblo andorrano al recibir la Creu dels Set Braços
El acto ha reunido a autoridades institucionales, representantes políticos y miembros de la sociedad civil andorrana
El obispo de Urgell y copríncipe de Andorra, Josep-Lluís Serrano Pentinat, ha protagonizado este martes un acto institucional de gran relevancia tras recibir la Creu dels Set Braços, la máxima distinción del Principado de Andorra.
La ceremonia se ha celebrado en el Santuario de Nuestra Señora de Meritxell, en Canillo, un enclave considerado esencial para la identidad histórica, cultural y espiritual del país.
El evento ha reunido a autoridades institucionales, representantes políticos y miembros de la sociedad civil andorrana, en un ambiente solemne marcado por el reconocimiento al papel del copríncipe dentro del sistema institucional del Principado.
Un discurso centrado en la legitimidad y el servicio público
Durante su intervención, Serrano Pentinat ha expresado un profundo agradecimiento por la condecoración y ha subrayado el valor del servicio público como eje fundamental de su responsabilidad institucional.
Uno de los momentos más destacados del discurso ha sido la referencia a su encuentro con el copríncipe francés, Emmanuel Macron, señalando que se trata de una coincidencia histórica entre ambos jefes de Estado en territorio andorrano.

El copríncipe ha insistido en que la legitimidad de las instituciones de Andorra se basa en la ciudadanía, afirmando con énfasis: “Somos copríncipes porque existe un pueblo”.
Estas palabras han marcado el tono de una intervención centrada en la cercanía con la sociedad y en la responsabilidad institucional compartida.
Meritxell como símbolo de identidad y compromiso institucional
En su discurso, Serrano Pentinat ha puesto en valor el Santuario de Meritxell como un lugar clave en la vida del país, describiéndolo como un espacio de encuentro, memoria y espiritualidad.
Según ha señalado, este enclave representa el diálogo permanente entre las instituciones y la ciudadanía, así como la continuidad de la tradición andorrana.
A las puertas del primer aniversario de su nombramiento como copríncipe episcopal, ha realizado también un balance de su etapa en el cargo, destacando que estos meses le han permitido conocer y apreciar en profundidad la realidad del Principado y el compromiso de su gente.
El acto ha concluido con un mensaje de continuidad y responsabilidad, en el que el copríncipe ha reiterado su total disponibilidad para servir al pueblo andorrano, reforzando la idea de una institución basada en el servicio, la estabilidad y el diálogo.