Andorra abre 450 permisos para trabajadores extracomunitarios en la primera prueba piloto de contratación en origen
Las empresas deberán asumir al menos la mitad del coste del viaje y garantizar un alojamiento adecuado a los trabajadores
Andorra ha puesto en marcha una prueba piloto de contratación en origen para cubrir las necesidades de personal del sector hotelero y de la restauración.
El Gobierno ha aprobado una cuota especial de 450 autorizaciones temporales de inmigración para trabajadores extracomunitarios, es decir, procedentes de países que no forman parte de la Unión Europea ni del Espacio Económico Europeo.
La medida busca facilitar la llegada de trabajadores directamente desde sus países de origen ante las necesidades de mano de obra de un sector hotelero que continúa reclamando personal.
Las empresas podrán presentar las solicitudes a partir del 27 de julio de 2026 y hasta el 31 de marzo de 2027.
Los permisos tendrán una duración máxima de nueve meses, dentro del periodo comprendido entre el 1 de diciembre de 2026 y el 31 de agosto de 2027.
Las empresas deberán pagar la mitad del viaje y ofrecer alojamiento
El nuevo programa establece una serie de obligaciones para las empresas que quieran contratar trabajadores a través de esta vía. El empleador deberá asumir como mínimo el 50% del coste del desplazamiento hasta Andorra y tendrá que garantizar al trabajador un alojamiento adecuado durante su estancia en el Principado.
La cuota estará abierta tanto a personas que lleguen a Andorra por primera vez como a trabajadores que ya hayan trabajado anteriormente en el país.
En este segundo caso, deberán haber transcurrido al menos tres meses desde el vencimiento de su anterior autorización temporal y los trabajadores deberán encontrarse en su país de origen.
Además, el Gobierno exigirá que se acredite de forma fehaciente el retorno efectivo al país de origen antes de que el trabajador pueda acceder de nuevo a una autorización temporal a través de este programa.
Andorra recurre de nuevo a la inmigración para cubrir la falta de trabajadores
La prueba piloto refleja uno de los principales desafíos del modelo económico andorrano: la necesidad de incorporar nueva mano de obra extranjera para sostener la actividad económica.Especialmente, en sectores como la hostelería y la restauración.
La desestacionalización del turismo y el dinamismo de la actividad hotelera han incrementado las necesidades de personal en un momento en el que Andorra afronta, al mismo tiempo, una fuerte presión sobre el mercado de la vivienda, los servicios públicos y las infraestructuras.
La nueva cuota se suma a un sistema de inmigración que durante los últimos años ha adquirido un peso cada vez mayor en el mercado laboral del Principado.
La contratación de trabajadores extranjeros se ha convertido en una pieza estructural de la economía andorrana y, ahora, el Gobierno ensaya una fórmula específica para incorporar personal directamente desde el extranjero.
La prueba piloto medirá el impacto de la contratación en origen
El programa permitirá evaluar si la contratación directa en los países de origen puede responder a las necesidades de personal del sector hotelero mediante un sistema temporal y condicionado.
De hecho, uno de los elementos centrales del modelo será precisamente el alojamiento. La obligación de que las empresas proporcionen una vivienda adecuada pretende evitar que la llegada de nuevos trabajadores se traduzca automáticamente en una mayor presión sobre un mercado inmobiliario que ya soporta una elevada demanda.
La prueba piloto abre así un nuevo debate sobre el futuro del modelo económico andorrano. El país necesita trabajadores para mantener su actividad, pero la llegada de nueva población también tiene efectos sobre la vivienda, los servicios y la capacidad del territorio.
Finalmente, la cuestión que deberá afrontar Andorra en los próximos años es hasta qué punto puede mantener su crecimiento económico basado en la incorporación constante de trabajadores extranjeros y cómo puede compatibilizar esta necesidad con la capacidad real del país para absorber el aumento de población.