El presidente de Argentinos en Andorra, Marcelo Ponce, ha afirmado que “la principal preocupación que tenemos [desde la asoci ción] es si los empresarios” del Pas de la Casa podrán “aguantar hasta final de temporada” a los trabajadores temporeros.
Según Ponce, la inquietud surge tras la caída repentina de la actividad a raíz del desprendimiento que ha afectado la zona.
“Si ya no se factura tanto, quizá no necesitas tanto personal. Si con uno puedes hacerlo, quizá no necesitarás dos”, ha advertido, apuntando a posibles ajustes de plantilla si la facturación no se recupera.
Tal y como ha señalado, la temporada de invierno había arrancado con muy buenas perspectivas. “La temporada empezó muy bien en facturación y en cantidad de nieve”, ha recordado.
El comercio minorista, el más afectado por el desprendimiento
Esto provocó que “se llegara a contratar a más personas que otros años” y que “se aumentaran las horas extra de muchos trabajadores”. Sin embargo, “de repente llegó el desprendimiento” que “lo ha parado todo”, ha remarcado.
Para Ponce, se trata de “una lástima”, ya que hay personas que han quedado “en una situación comprometida”, especialmente aquellas que realizaron un importante esfuerzo económico para venir a trabajar al Principado.
Buscar alternativas sin abandonar el país
Pese a la incertidumbre, el presidente de la asociación ha indicado que “la mayoría no están marchándose del país, pero sí están buscando alternativas”.
“Cuando ya has hecho toda la documentación para venir a trabajar aquí y has hecho el esfuerzo de pagar los vuelos, te quedas”, ha detallado.
En este sentido, ha explicado que se han detectado “casos de personas que dejan de vivir en el Pas de la Casa y tratan de buscar trabajo y alojamiento en otras parroquias”.
Una situación que, según ha apuntado, “añade más complejidad a la actual problemática de la vivienda”.
“No es marcharse, sino replantear la situación”
Ponce también ha querido diferenciar dos realidades. Por un lado, están “los argentinos que trabajan en las pistas de esquí y en los hoteles”, que “por el momento, no tienen ninguna afectación”.
Por otro, aquellos que trabajan en los comercios de venta al detalle, que “no están demasiado bien” debido a la bajada de la facturación.
Con todo, ha insistido en que por ahora “son percepciones” y que “todavía no tenemos cifras concretas" sobre cuántas personas podrían verse afectadas si la situación se prolonga.
Por su parte, la presidenta de Colombianos en Andorra, Katherine Barbosa, ha señalado que, “por el momento, no tenemos constancia” de personas colombianas en una situación similar, ya que “casi toda la población se concentra en el Valle Central y Encamp”.