El acuerdo con la UE podría comprometer a Andorra en conflictos globales
Alexander Sell ha sido especialmente crítico con la estrategia internacional comunitaria de la UE
El debate sobre el Acuerdo de Asociación entre Andorra y la Unión Europea sigue generando críticas incluso dentro del Parlamento Europeo. El eurodiputado alemán Alexander Sell, miembro de Alternativa para Alemania (AfD), ha alertado que el pacto podría suponer “más riesgos que beneficios” para el Principado y cuestionar su autonomía política en un contexto de creciente tensión internacional.
Las declaraciones llegan después de que el Parlamento Europeo aprobara el informe favorable al acuerdo con más de 500 votos a favor, un paso que abre la puerta a la firma formal del texto en los próximos meses.
Sell ha formado parte de la comisión que trabajó en el acuerdo dentro de la Comisión de Asuntos Exteriores y participó en la elaboración del informe que analiza la relación futura entre Andorra y la UE.
Según el eurodiputado, la alineación progresiva con la legislación comunitaria “reduciría sustancialmente la capacidad de Andorra para tomar decisiones políticas independientes”, mientras que los beneficios adicionales serían limitados, ya que el acceso al mercado europeo “ya está asegurado en gran medida mediante acuerdos sectoriales existentes”.
Preocupación por la alineación con la política exterior europea
Sell considera especialmente sensible la posible alineación de Andorra con la política exterior y comercial de la UE. Ha sido crítico con la estrategia internacional comunitaria, a la que califica de “ineficaz y a menudo contraproducente”, y advierte que podría arrastrar al Principado a tensiones y conflictos que no correspondan a sus intereses nacionales.
Como ejemplo, Sell cita la guerra en Ucrania, señalando que la política exterior europea “genera nuevas tensiones en lugar de resolver crisis”.
El eurodiputado señala que, en el actual contexto geopolítico —marcado por el aumento de tensiones globales y la escalada en Oriente Medio tras los recientes enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán—, una integración más profunda con la UE podría reducir el margen de maniobra diplomático de Andorra y limitar su capacidad de mantener una posición propia en el escenario internacional.
Debate sobre la legitimidad democrática
Sell también ha enfatizado la legitimidad democrática del proceso. “Decisiones de esta magnitud no deberían tomarse sin el consentimiento del pueblo de Andorra”, afirmó, advirtiendo que, de lo contrario, el Principado podría terminar adaptándose a una jurisdicción “que no refleja los intereses de sus ciudadanos”.
Más allá del caso andorrano, el eurodiputado sitúa el Acuerdo de Asociación dentro de un patrón más amplio de expansión institucional de la UE, que —según él— tiende a ampliar progresivamente sus competencias “a menudo a costa de la soberanía nacional”.
Por ello, concluye que, en las condiciones actuales, “Andorra tiene más que perder que que ganar” con el acuerdo, aunque reconoce que la cooperación con la UE puede ser beneficiosa siempre que no implique una pérdida estructural de autonomía.