Espot habría reconocido en la reunión del comité parroquial de Escaldes que el referéndum ya no se podrá celebrar
Durante los últimos meses se ha avanzado en el borrador del reglamento del referendum
A un año de las elecciones generales, el debate sobre el referéndum del Acuerdo de Asociación vuelve a sacudir el escenario político andorrano.
Según ha podido saber La Veu Lliure, en una reunión del comité parroquial d’Escaldes-Engordany de Demòcrates per Andorra (DA), el jefe de Gobierno, Xavier Espot, habría admitido que “no se podrá celebrar el referéndum” tal como se había comprometido durante la campaña electoral.
El Govern ya trabajaba en el reglamento
Durante los últimos meses, la Secretaría de Estado de Relaciones con la UE avanzaba en el borrador del reglamento que debía regular la consulta popular.
Fuentes gubernamentales habían insistido hasta hace pocas semanas que se mantenía la previsión de someter el Acuerdo de Asociación a votación antes de acabar la legislatura.
Sin embargo, según fuentes presentes en la reunión de Escaldes, Espot habría admitido que los plazos impuestos por los procesos europeos hacen que “ya no sea posible llegar a tiempo”. La posición, expresada en privado, contradice la narrativa que el Gobierno había sostenido públicamente hasta ahora.
El punto de bloqueo: la decisión del Consejo de la UE
La viabilidad del referéndum dependía de una decisión clave del Consejo de la Unión Europea: determinar si el Acuerdo de Asociación es mixto —afectando competencias de los Estados miembros— o no mixto, bajo competencia exclusiva comunitaria. Esa calificación define tanto el calendario como las condiciones de ratificación.
Si es mixto, el acuerdo debe pasar por los parlamentos nacionales de todos los Estados miembros, lo que retrasaría su adopción de forma indefinida.
Si es no mixto, basta con el aval de las instituciones europeas.
Varios Estados ya han manifestado informalmente su posición: Francia y Bulgaria sostienen que es un acuerdo mixto; España defiende que no lo es. El desacuerdo ha creado un bloqueo político que ha desbaratado los calendarios inicialmente previstos.
Un giro de guion en pleno debate social
El referéndum se había convertido en uno de los ejes centrales del debate social andorrano, con posturas divididas entre quienes reclamaban votar antes de firmar y quienes consideran que el país debe cerrar el acuerdo para reforzar su integración económica en el mercado europeo.
La posibilidad de que finalmente no se celebre la consulta puede reconfigurar las estrategias de los partidos y alterar el clima preelectoral a las puertas de un nuevo ciclo político.