La Gran Ola de Hokusai se vende por casi tres millones de euros
La subasta también se ha visto condicionada por la situación personal de Kazuo Okada
La subasta Masterpieces of Asian Art from the Okada Museum of Art, celebrada recientemente en Hong Kong, ha cerrado con resultados espectaculares.
Los 125 lotes puestos a la venta —entre los que se encontraban bronces rituales de finales de la dinastía Shang, porcelana imperial Qing, biombos japoneses y cerámica coreana— fueron adjudicados en su totalidad, cumpliendo las altas expectativas del sector.
La recaudación final alcanzó los 688 millones de dólares hongkoneses, equivalente a unos 88 millones de dólares estadounidenses, consolidando una vez más a Hong Kong como uno de los epicentros más dinámicos del coleccionismo internacional.
En un contexto global donde ciudades como Nueva York, Londres o París compiten intensamente por atraer inversión cultural y grandes coleccionistas, el éxito de esta venta confirma la solidez del mercado del arte asiático de alta gama.
Un trasfondo marcado por problemas legales
La subasta ha estado también condicionada por la situación personal de Kazuo Okada, empresario japonés y fundador del museo que da nombre a la colección.
Okada se enfrenta a un litigio de 50 millones de dólares derivado de su conflicto con el magnate de los casinos Steve Wynn. El empresario japonés se negó a pagar los honorarios del bufete Bartlit Beck, que finalmente logró una resolución favorable en los tribunales.
La necesidad de afrontar este proceso judicial ha llevado a Okada a desprenderse de piezas de enorme valor, transformando una colección concebida para un museo en un activo financiero destinado a cubrir compromisos legales.