Wall Street Wolverine plantea bajar impuestos a quienes acrediten un nivel mínimo de catalán
El catalán, en riesgo de diluirse entre temporeros y comodidad lingüística
El debate lingüístico vuelve a colarse en la conversación pública en Andorra, esta vez sin eufemismos ni corrección política. Con el aumento constante de trabajadores temporeros, cada vez son más las voces que advierten que el uso social del catalán se está yendo, literalmente, a tomar por saco.
La cuestión no es nueva, pero sí cada vez más evidente en la calle, en los comercios y en la convivencia diaria: el catalán existe, se respeta… pero cada vez se utiliza menos.
Incentivar en lugar de imponer
En este contexto, el creador de contenido y empresario Wall Street Wolverine ha puesto sobre la mesa una propuesta tan simple como incómoda para algunos: incentivar fiscalmente el uso del catalán.
“Yo a veces he planteado esto, decir: escucha, si tú acreditas un nivel mínimo de catalán… ya está. No, no, no: te bajo un porcentaje de los impuestos. Y entonces es cuando todo el mundo se pone a hablar”, ha ironizado.
La idea apunta a una realidad incómoda: la pedagogía moral funciona poco, el dinero funciona mucho. Y quizá el problema no sea la falta de amor por la lengua, sino la ausencia de incentivos reales para usarla.
Saber catalán no es lo mismo que hablarlo
Por su parte, Creper ha puesto voz a lo que muchos piensan pero pocos dicen en público. Sin dramatismos, sin discursos identitarios: “Yo incito a mi mujer a que hable más catalán, porque es un idioma que tienes que saber, verlo, hablarlo. Pero de ahí a que lo hables, ya es otra cosa.”