"No se puede aceptar el burka en modo alguno desde el punto de vista de la seguridad"
Víctor Pintos rechaza el uso del burka en espacios públicos y desvincula el debate de la religión
El conseller general de Ciutadans Compromesos, Víctor Pintos, ha expresado a La Veu Lliure su rechazo frontal al uso del burca y otras prendas que cubren totalmente el rostro en espacios públicos. Según Pintos, se trata de una cuestión de seguridad ciudadana, desvinculada completamente de la religión.
“No hablamos de temas religiosos. Las mujeres que llevan hijab pueden hacer lo que quieran”, afirmó Pintos, diferenciando explícitamente esta prenda del burka, que cubre completamente la cara.
Motivos de seguridad y prevención
Pintos explicó que permitir que las personas circulen por la calle con el rostro totalmente cubierto representa “una antesala de una situación que no nos gusta”, aunque admitió que actualmente no es un fenómeno habitual en Andorra.
“Estamos totalmente en contra de que, por motivos de seguridad nacional, se permita que alguien circule por la calle con toda la cara tapada”, recalcó. Según el conseller, el burka no puede ser aceptado bajo ningún concepto desde el punto de vista de la seguridad ciudadana.
Debate político en el Consell General
En los últimos días, Andorra ha reabierto el debate en el Consell General sobre una posible prohibición del burka y otras prendas que cubran totalmente el rostro en espacios públicos, principalmente por motivos de seguridad y de identificación.
El debate se activó tras las declaraciones de Carles Naudi, que señaló que se estudia limitar este tipo de vestimenta en edificios públicos, y la postura de Andorra Endavant, que propone extender la prohibición a comercios y todo el territorio.
En contraste, Concòrdia ha señalado que no existe un problema real en Andorra y advirtió sobre el riesgo de legislar sobre situaciones inexistentes, calificando la discusión más como un debate político que social.
Contexto internacional sobre la prohibición del burka
El debate andorrano se enmarca en un contexto internacional donde varios países han adoptado prohibiciones totales o parciales del burka y otras coberturas faciales integrales, principalmente por razones de seguridad y control de identidad.
Expertos en seguridad destacan que regular la vestimenta que cubre el rostro en espacios públicos permite mejorar la identificación y prevenir riesgos potenciales, sin vulnerar la libertad religiosa cuando se diferencian prendas como el hijab o el chador.